Estados Unidos

El año de la gran resaca

Wall Street espera complicaciones e incertidumbres, pero en la tierra del optimismo también confía en salir del año mejor de lo que se entra

Soterios Johnson se encarga de parte de las mañanas de la Radio Nacional Pública en Nueva York (lo mejor del dial). El viernes, la Morning Edition tenía, además, otra voz casi tan arrulladora como la de Johnson a eso de las 5:50 de la mañana. Se trataba de Alan Greenspan quien, con su legendaria flema, explicaba que los riesgos para la economía están 'elevándose claramente'. El ex presidente de la Fed diagnosticaba que la economía está como alguien con el sistema inmunológico débil: 'Tiende a tener todo tipo de enfermedades ... A este nivel de crecimiento, la economía puede ser objeto de todo tipo de shocks'.

El mensaje mañanero no pilla de sorpresa a los neoyorquinos más cercanos a Wall Street que oyen, leen, prevén y padecen en estas frías últimas semanas del año una situación similar a la del crítico agosto, mes en el que el mercado del crédito mostró la cara más dura de una crisis que maduraba poco a poco. Ya entonces, muchos gestores de cartera vaticinaban que la volatilidad y el alto volumen de negocio de aquellos días llegarían hasta bien entrado el 2008. No se equivocaban. Días de subidas de 200 puntos se ven seguidos por otros de bajadas de 250, y eso es algo que continuará.

El sentimiento de que las cosas pueden torcerse más se ha reforzado, pues la crisis de liquidez ha tocado torres muy altas. Como dice el inversor y profesor de finanzas en Wharton Jeremy Siegel en la publicación de esta Universidad, 'cuando uno piensa que las cosas empiezan a tranquilizarse en un lado, empieza a haber problemas en otro'.

Es cierto que la crisis no ha llegado del mismo modo a los distintos portales de la calle de la inversión. Ahí están para demostrarlo los bonus de fin de año de Lehman Brothers, firma que ha sabido lidiar la crisis con cierta soltura y este año ha repartido entre sus empleados 9.500 millones de dólares, un 9,5% más que el año pasado. Tampoco irá mal el de Lloyd Blankfein, responsable de Goldman Sanchs, quien podría recibir 70 millones de dólares (un 30% más).

Pero, en general, lo que se espera en Wall Street es menos dinero, algunos despidos y más dolor en las cuentas de muchos bancos de cara a 2008. En el terreno de la inversión, la volatilidad crea oportunidades, pero dada la situación del consumidor americano los analistas aconsejan dejar los valores que dependen de estos y centrarse en los exportadores. Enrique Álvarez, analista de IdeaGlobal, usa continuamente las palabras 'incógnita', 'incertidumbre', 'dudas'. 'complicación' o 'desconfianza. 'Es un mal presagio para 2008. El sentimiento de la calle se percibe negativo a fin de año' . Siegel también habla de decepción. Lehman titula su estudio sobre perspectivas de 2008 'credit crunch' y da por sentado que el crecimiento global se va a ver frenado por la situación de EE UU, un país que para estos analistas está aún en la mitad del ciclo recesivo de la vivienda. Prevé que la inversión no deje de caer hasta el primer trimestre de 2009.

En Wall Street saben que este será el año de la gran resaca. 'El primer semestre puede ser agónico por la situación de las tasas del mercado monetario, la caída de la inversión, la aversión al riesgo y la que se perfila como una subida de la inflación' explica Álvarez. Es decir, por todo eso que se arrastra de 2007. Según este analista de IdeaGlobal, la atención se dirigirá a la evolución de la banca, de inversión y comercial. 'Y la evolución de Citigroup en particular, todo lo que pueda pasar con este gigante que es un modelo', explica. También se vigilará a la Fed, a los fondos soberanos, los mercados de la vivienda y el crédito. 'La contracción crediticia puede asfixiar al resto de la economía, dice.

'Es casi imposible que el resto del mundo pueda quedarse indiferente a la crisis si hay una violenta desaceleración del consumo americano', coincide Nariman Behravesh, economista jefe de Global Insight. Ni este analista ni Álvarez esperan un claro desparejamiento económico con Europa. 'Pensábamos que Europa crecería por encima del 3%, ahora puede que no ocurra pero el problema es que ha sido golpeada en sus sistema financiero por la crisis subprimes en sitios insospechados'.

Álvarez cree que pese al primer semestre, las cosas se darán la vuelta en el segundo. 'EE UU volverá a resurgir, los valores están bajos y habrá fusiones; se activará el mercado financiero'. Salir del año será más fácil que entrar. Es el deseo para 2008 desde Wall Street.