Crisis financiera

Morgan Stanley despide a su copresidenta por las pérdidas ocasionadas por la crisis 'subprime'

Zoe Cruz, la copresidenta de Morgan Stanley y la ejecutiva mejor pagada de Wall Street, fue despedida tres semanas después de que la firma revelara unas pérdidas de 3.700 millones de dólares en deuda vinculada a hipotecas en la división que ella gestionaba.

Zoe Cruz, de 52 años, era vista por los analistas como una destacada candidata a suceder al responsable ejecutivo John Mack. Su salida se añade a la lista de ejecutivos de banca que han perdido sus empleos por las pérdidas de más de 50.000 millones de dólares en créditos relacionados con hipotecas de alto riesgo. Warren Spector, el ex copresidente de Bear Stearns, fue obligado a abandonar el banco en agosto, seguido de Stan O'Neal, responsable ejecutivo de Merrill Lynch y de Charles O. "Chuck" Prince III, de Citigroup.

"En este entorno, si pasan cosas bajo tu responsabilidad, entonces te señalan la puerta", dijo Ken Crawford, que colabora en la gestión de 950 millones de dólares en Argent Capital Management, que tiene acciones de Morgan Stanley. "En banca de inversiones, últimamente es difícil decir que no ruedan las grandes cabezas".

Morgan Stanley, el segundo banco de negocios por capitalización bursátil, también degradó a Neal Shear, el máximo ejecutivo de mercados subalterno de Cruz. Walid Chammah, de 53 años, y James Gorman, de 49, reemplazarán a Cruz, que trabajó durante 25 años en Morgan Stanley, y Robert Scully, como copresidentes, dijo este jueves la entidad. Scully, de 57 años, se incorporará en una oficina de nueva creación de presidencia.

Promovida por Purcell

Cruz, que fue promovida a copresidenta en 2005 por el entonces responsable ejecutivo de Morgan Stanley, Philip Purcell, recibió una compensación de 30 millones de dólares el año pasado. Sallie Krawcheck, presidenta de la filial de gestión de patrimonios, ganó alrededor de 9,9 millones de dólares, según los registros de la entidad.

Cruz desempeñó las funciones de presidenta después de que Purcell fuera forzado a dimitir en 2005 en medio del descontento de los inversores. Después de que Mack tomara posesión a finales de dicho año, hizo a Cruz responsable de la gestión de deuda institucional y de la división de intermediación gestionada por Gorman, mientras que Scully paso a ocuparse de la gestión de activos y de capital riesgo.