Reino Unido

Northern Rock confía en Virgin para evitar la bancarrota

El magnetismo de Richard Branson y la oferta liderada por su consorcio ha cautivado a los encargados de reflotar el banco británico Northern Rock. El consejo de administración de la entidad ha decidido entablar negociaciones 'de forma acelerada' con el consorcio de Virgin tras mantener conversaciones con los supervisores, el Banco de Inglaterra, el Departamento del Tesoro y el regulador bursátil.

El compromiso de devolver la deuda que Northern Rock tiene contraída con el Banco de Inglaterra ha sido decisivo para inclinar la balanza hacia este grupo de inversores, integrado también por la firma de capital riesgo WL Ross y los fondos Toscafund y First Eastern.

La propuesta de Branson contempla el desembolso inmediato de 11.000 millones de libras (15.309 millones de euros) de los 25.000 millones de libras (34.800 millones de euros) que debe la firma afectada al Banco de Inglaterra después de las sucesivas inyecciones de capital para evitar su quiebra.

Además, la oferta incluye la aportación financiera de 1.300 millones de libras (1.800 millones de euros). De esta cantidad, la mitad se financiará por el consorcio y la otra mitad a través de una emisión de acciones ordinarias de Northern Rock a un precio de 25 peniques por título, que se colocarán entre los accionistas del banco británico.

El grupo liderado por Richard Branson pretende fusionar el banco con la filial financiera de Virgin, denominada Virgin Money y cuya valoración asciende a 250 millones de libras (347 millones de euros). El objetivo final es alcanzar hasta el 55% de la entidad resultante, a la que cambiarán el nombre. Northern Rock pasará a llamarse Virgin.

El ex presidente de Lloyds y uno de los banqueros británicos más influyentes de la década de los noventa, Brian Pitman, será el máximo responsable del nuevo banco. Además, la entidad contratará a un nuevo equipo directivo.

Al cierre de la sesión de ayer, Northern Rock se alzaba en Bolsa un 28% hasta los 110 peniques. No obstante, los títulos del banco pierden en los últimos doce meses el 90% de su valor.