Aerolíneas

British Airways deja al consorcio de TPG al margen de su decisión sobre Iberia

British Airways sigue muda sobre sus intenciones en Iberia. El viernes no participó en el contacto habitual del consorcio que encabeza TPG, ya que la decisión que tome será a título individual. En este grupo cunde el desánimo y está al borde del abandono. La británica ha consultado con Caja Madrid antes de decidir si va al tanteo, queda igual en el capital de Iberia o vende.

La pelota está en el tejado de British Airways. Al menos hasta el próximo lunes, en primera instancia, y hasta el miércoles de manera definitiva, el protagonismo de la resolución de la crisis en el accionariado de Iberia corresponde a la aerolínea británica.

British se empeñó el viernes en mantener otro día su más absoluto mutismo y reiteró el mensaje que repite desde hace una semana: que estudia la conveniencia de tomar participaciones adicionales en Iberia. 'Tenemos un periodo de siete días para considerar nuestra postura respecto a BBVA y Logista', dijo un portavoz a Reuters.

A pesar de este silencio, a medida que pasan las horas parece cada vez más claro que la decisión que tome British Airways será a título individual y en absoluto estará condicionada por su pertenencia al consorcio que capitanea Texas Pacific Group (TPG) y en el que participa la británica y las firmas de capital riesgo nacional Quercus, Vista e Ibersuizas.

La entidad que preside Blesa tendría que lanzar una opa si supera el 30% de las acciones

En este grupo formado para ofertar por la compra del 100% del capital de Iberia se ha instalado el desánimo y es probable que en un plazo breve anuncien su retirada de un proceso en el que las reglas de juego se han modificado de manera radical en menos de una semana.

Fuentes cercanas a Caja Madrid dijeron no tener constancia de que se hayan producido contactos con British Airways, al margen del encuentro de los consejeros respectivos durante la reunión del consejo el pasado jueves día 22.

British Airways puede tomar tres decisiones en los próximos días. La primera ejecutar el derecho de tanteo sobre las participaciones en venta de BBVA (6,9%) y Logista (6,4%). La segunda es permanecer en el accionariado con la participación que tiene en la actualidad (9,95%), o vender e intentar hacer plusvalías.

Posibilidades abiertas

Ejecutar el derecho de tanteo es una opción muy comprometida ya que la aerolínea carece de liquidez, tiene gravosos compromisos en su propia estructura y ha reiterado a sus accionistas que no piensa tomar mayores riesgos en Iberia. Continuar en capital de la aerolínea en las mismas condiciones actuales tampoco resulta muy airoso. Parece claro que, tras el posicionamiento de Caja Madrid, la relación de fuerzas en la junta de accionistas ha cambiado de manera radical.

British Airways tendría que negociar con un interlocutor tan adverso para ella como es Miguel Blesa el mantenimiento de su estatus como socio industrial. En todo caso, los importantes acuerdos operativos y comerciales que existen entre Iberia y la compañía británica tendrán que obtener un nuevo reenfoque, sea cual sea la resolución de la crisis.

La opción de la venta de sus acciones tampoco es una solución muy lucida para British. En primer lugar tiene que encontrar quien le pague a 3,6 euros por acción. Caja Madrid está ya contenta con su casi segura participación del 23% y hay que tener en cuenta de que, si quiere controlar más del 30%, se verá obligada a lanzar una opa por el 100%, supuesto que no le interesa.

2,5 euros, precio objetivo

Un estudio de Morgan Stanley de 19 de noviembre fija el precio objetivo de la acción de Iberia en 2,5 euros. Estima que su actual posición (3,20 euros por título al cierre del viernes, con una caída de casi el 7% en las dos últimas sesiones) se justifica sólo por la perspectiva de que pudieran formalizarse ofertas de compra.

El gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, por otra parte, dijo que cree que Caja Madrid cumplirá los requisitos de capital fijados por el organismo ante el mayor riesgo que supone el aumento de su participación accionarial en Iberia. 'No hago valoraciones sobre temas concretos, pero Caja Madrid tendrá que cumplir con las normas de que el capital sea suficiente para lo que signifique esa mayor asunción del riesgo, pero supongo que lo hará', manifestó Fernández Ordóñez.

Otros aspirantes a comprar Iberia, Gala y el grupo de empresarios, intentan mantener contactos con Caja Madrid.