Motor

Competencia vuelve a investigar a Renault España

La Comisión Nacional de la Competencia anunció el viernes su decisión de reabrir una investigación iniciada en septiembre de 2005 contra la filial comercial en España y la agrupación Nacional de Concesionarios de la marca (ANCR) 'por prácticas restrictivas de la competencia'. La Comisión se basa en la transcripción de la grabación de unas conversaciones entre directivos de Renault y de sus concesionarios.

El Consejo de la Comisión Nacional de la Competencia (CNC) ha ordenado a su servicio de inspección reabrir las investigaciones en relación con el expediente abierto a la división comercial de la filial española, Renault Comercial España (Recsa), y a la Agrupación Nacional de Concesionarios de la marca (ANCR) 'por prácticas restrictivas de la competencia'.

El anterior Servicio de Defensa de la competencia decidió archivar el caso en 2006, pero ahora la Comisión ha atendido el recurso de los demandantes. Portavoces de la compañía rehusaron hacer comentarios a la espera de un informe de sus servicios jurídicos.

El consejo estima que existen 'indicios directos de la posible existencia de un acuerdo colusorio que tendría por objeto la limitación de la competencia de la red Renault'. Esta investigación, según la CNC, se inició cuando en septiembre de 2005 dos asociaciones empresariales y dos concesionarios presentaron un denuncia ante Competencia 'por presuntas prácticas anticompetitivas'.

La denuncia indicaba que Renault y la ANCR habían fijado los precios de venta final de vehículos nuevos, habían discriminado a los talleres independientes frente a los oficiales y habían obstaculizado a los centros de distribución de Renault para que actuaran como multimarca.

La CNC explica que se ha basado también en unas transcripciones de conversaciones de directivos de Recsa, mantenidas en el seno de reuniones con la ANCR y grabadas en una cinta magnetofónica, que 'constituyen un indicio directo de la posible existencia de un acuerdo colusorio' que habría tenido por objeto la 'limitación de la competencia intramarca', algo que contravendría la legislación española y comunitaria de defensa de la competencia.

Sobre todo, explica el organismo, el Reglamento de la Comisión 1400/2002, entre cuyos objetivos está la intensificación de la competencia intramarca tanto en el mercado de distribución de vehículos de motor como en el mercado de reparaciones y mantenimiento.

Datos suficientes

'En contra de la postura defendida por Recsa', explica la nota, 'que alegaba que la grabación de la cinta magnetofónica y su transcripción constituía una prueba ilícita al violar los derechos de las personas afectadas que no habrían dado su consentimiento a la grabación, el consejo de la CNC entiende que existen datos suficientes para concluir que dicha grabación no fue realizada en contravención de los derechos fundamentales de los representantes de Recsa', ya que la grabación de todas sus asambleas ordinarias y extraordinarias estaba 'consolidada en el seno de la ANCR como base para redactar las actas'.

Una causa pendiente desde hace dos años

Los hechos se remontan a septiembre de 2005 tras la demanda , cuando la Federación Empresarial Gallega de Talleres de Reparación de Vehículos (Fegat), la Asociación Provincial de Reparación y Venta de Vehículos y Recambios (Aprevar) y dos antiguos concesionarios de Renault (Duarte López y CIA, y Anselmo Felipe SA) presentaron una denuncia ante el entonces Servicio de Defensa de la Competencia. Presuntamente, Recsa fijó los precios de vehículos, discriminó a talleres independientes frente a los oficiales y frenó que los concesionarios pudiesen ser multimarca.