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Cuidar el hándicap para mejorar el dividendo

Un estudio relaciona el deporte de Severiano Ballesteros con la buena evolución bursátil de las empresas.

Cuidar el hándicap para mejorar el dividendo
Cuidar el hándicap para mejorar el dividendo

Los caminos de la inversión, como los de Dios, son inescrutables. Hay quien invierte en Bolsa de forma racional -basándose en los resultados, las previsiones de crecimiento o la opinión de los expertos; otros se guían por el instinto; algunos, incluso, utilizan la astrología y, no sería extraño que dentro de poco, hubiera quien antes de invertir en una empresa indagara acerca de si a sus directivos les gusta jugar al golf.

Por extraño que a primera vista pueda parecer, la Universidad Camilo José Cela ha dedicado meses a estudiar si existe alguna relación entre el comportamiento bursátil de las empresas y el hecho de que los miembros de sus consejos de administración tengan entre sus hobbies el golf. Si la idea de por sí ya es sorprendente, más lo son los resultados.

El estudio, llamado El golf cotiza en Bolsa, muestra que aquellas compañías del mercado continuo cuyos altos directivos juegan al golf obtuvieron una mayor revalorización en el mercado de 2005 a 2007. Un 45,2%, frente al 28,9% de las empresas cuyos directivos desconocen el significado de put, swing o green.

Los gestores con habilidades en el 'green' han visto cómo sus compañías se han revalorizado un 6,9% en 2007

De acuerdo con el informe, también hay diferencias entre directivos según su habilidad con los palos. Los gestores que gozan de un buen hándicap (entre 1 y 20) han visto como sus compañías se han revalorizado un 6,9% a lo largo de 2007. Muy por encima de las empresas que cuentan con directivos algo más torpes. Los resultados han sido similares para otros indicadores, como la rentabilidad por dividendo, la capitalización del valor contable o el beneficio por acción. La presentación del estudio en la Bolsa de Madrid estuvo cargado de ironía y buen humor. Allí acudieron, entre otros, el rector de la Universidad Camilo José Cela, Rafael Cortés Elvira, el catedrático de Pensamiento Económico, Carlos Rodríguez Braun y el presidente de la Cámara de Madrid, Salvador Santos Campano.

Ya en la primera intervención del acto, se constató que el estudio sirvió de oportunidad para hacer un alegato acerca de los beneficios 'económicos y medioambientales' de los campos de golf. No en vano, la empresa que patrocina el informe, XoleuSSyo tiene entre sus objetivos, 'demostrar que este deporte es un impulsor económico, sostenible y ecológico'. La compañía critica que se siga 'cuestionando la implantación de nuevos campos de golf'.

El presidente de la Cámara de Madrid apoyó el proyecto y tiró de datos económicos para defender la proliferación de este deporte. Según explicó, los turistas que llegan a España atraídos por sus campos de golf, gastan entre 280 y 340 euros diarios, cuatro veces más que el turista tradicional. Eso representa unos 1.280 millones de euros al año. Santos alabó a la Comunidad de Madrid que, a pesar de su tamaño, es la tercera comunidad con más campos de golf, por detrás de Andalucía y Cataluña.

Dardos a los movimientos ecologistas

Los participantes en la presentación se esforzaron en desterrar los tópicos que rodean este deporte. 'Jugar al golf es un deporte de alto riesgo. Cuando le dices a alguien que practicas este deporte te llaman pijo y medioambientalmente incorrecto', ironizó el presidente de XoleuSSyo, Luis Alsina. La presidenta de la Real Federación Española de Golf, Emma Villacieros, defendió que el gasto de agua de los campos de golf supone sólo el 0,001% del total que se utiliza en España. A pesar de querer desligar el golf de su vertiente elitista, la investigación muestra que el 14,99% de los directivos de las 131 empresas del mercado continuo juegan al golf, mientras que los federados en España, sólo representan el 0,69% del total de la población. Además, los directivos del Ibex 35 -que reúne las 35 empresas españolas de mayor capitalización- son más asiduos a ese deporte que los del mercado continuo. Sea como fuere, Alsina concluyó su intervención buscando nuevas relaciones entre los inversores y el golf y encontró una peculiar. 'Ambos destacan por llevarse muchos palos en la Bolsa'. Y el público aplaudió el chiste.

Jugar con números

La estadística es una ciencia que suele provocar confusión. Carlos Rodríguez Braun, catedrático de Pensamiento Económico, contó un ejemplo: un anciano de 95 años estaba contento porque, según las estadística, a partir de los 95 hay poca gente que muere. El hombre ignoraba que hay pocas defunciones porque también son pocos los que llegan a esa edad. En cualquier caso, Braun, que definió el estudio como 'políticamente incorrecto y, por tanto, liberal', no puso en duda la relación, 'no aleatoria' entre Bolsa y golf. Más cauto estuvo el rector que aseguró que el estudio era provocador, pero que no llegaba a una conclusión unívoca.