EDITORIAL

Pensiones dinámicas

El Parlamento puso ayer en marcha la nueva normativa de Seguridad Social, que recoge ligeros retoques a las condiciones de jubilación, pero alejados de una reforma profunda como las aplicadas en 1985 y 1997. En todo caso, y aunque se trata de ligeros retoques que no tendrán grandes efectos financieros, sirve para mantener el espíritu reformista.

Se ha elevado a 15 años efectivos el mínimo de cotización para tener derecho a una pensión contributiva de jubilación, que antes podían acumularse cotizando incluso poco más de doce. Además, la jubilación parcial, hasta ahora un mecanismo excesivamente utilizado a veces con escasa justificación, de retiro y alivio financiero a las empresas en muchos casos, es más exigente, ya que sólo podrá ejecutarse si se acumulan 30 años de carrera profesional. Pequeños detalles que deben ser completados con una reforma decidida que refuerce la contributividad.