Bolsas y Mercados

La Bolsa echa el cierre del Nuevo Mercado CNMV

BME prepara la desaparición del índice ideado al hilo de la burbuja tecnológica, que cae el 66% desde su origen.

Era la crónica de una muerte anunciada'. Con esta frase resumía ayer un portavoz de Amper la reacción de la empresa a la decisión que ha tomado Bolsas y Mercados (BME) con respecto al Nuevo Mercado. En una nota de prensa el holding de Bolsas confirmó que 'ha decidido reorganizar los segmentos de contratación del mercado bursátil', y que 'va a ofrecer a las compañías integrantes en el segmento del Nuevo Mercado la posibilidad de solicitar su paso a la contratación general'.

Amper es una de las integrantes del índice tecnológico, junto con Indra, Abengoa, Zeltia, Jazztel, Avánzit, Tecnocom, Natraceutical, Puleva Biotech y Befesa (estas dos últimas actualmente no ponderan en él). A cada una de ellas se les ha comunicado la decisión tomada, aunque se desconoce en qué momento exacto dejarán de cotizar en el Nuevo Mercado. En realidad, la resolución no presupone ningún cambio para las empresas implicadas desde el punto de vista de los inversores o de la Bolsa.

'¿Alguien estaba indexado a este índice?, no lo creo'. Comenta Javier Barrio, responsable de ventas institucionales en España de BPI. El experto resalta que el Nuevo Mercado 'se creó para establecer una diferenciación'. 'Eran valores que entonces tenían mucha volatilidad y este segmento tenía los rangos de oscilación más amplios. Pero, poco a poco, se han ido adecuando a la contratación del continuo y ya no hay esas diferencias de antes', añade el experto.

BME considera que 'la realidad económica a la que respondía la creación del Nuevo Mercado y las características propias de las empresas que en él se negociaban han evolucionado con el tiempo haciendo innecesario el mantenimiento de criterios específicos para la negociación de estos valores'.

Mal momento

El índice tecnológico español comenzó su andadura el 10 de abril de 2000, justo en el momento en el que comenzó a desinflarse la burbuja tecnológica que se configuró al hilo de la aparición de las TMT (tecnología, medios de comunicación y telecomunicaciones). El declive del Ibex Nuevo Mercado se inició a los pocos días de que arrancara. En estos más de siete años, el balance bursátil es francamente de los peores que puede generar un índice. Hizo un máximo a 10.003,60 puntos (0,036%), y sin embargo las pérdidas acumuladas llegan al 66%. Su capitalización al cierre de ayer es de 9.950 millones, cuando llegó a superar los 23.000 millones.

En poco tiempo las fuertes expectativas creadas en torno a este segmento se desvanecieron. Confluyeron los escándalos financieros de algunas entidades de peso, como Enron, con los altos ratios a los que cotizaban la mayoría de las empresas, la pérdida de confianza de los inversores y los malos resultados. En 2000 la facturación de las empresas del Nuevo Mercado tuvo un crecimiento del 39,5%. Dos años más tarde caía una media del 4,48%.

Aunque este subíndice tecnológico de la Bolsa española había dejado de tener sentido hacía tiempo, fue con la marcha de Terra, Amadeus y TPI, que suponían un peso de más del 50%, cuando se hizo más evidente de que tarde o temprano terminaría desapareciendo.

Menos índices en Europa

Otras Bolsas europeas tomaron la determinación hace ya algunos años. El máximo exponente de la tecnología en Europa era el Neuer Markt alemán, que dejó de funcionar en marzo de 2003. Actualmente la Bolsa germana cuenta con dos índices para empresas tecnológicas, el TecDax y el Tecnology, que nada tienen que ver con el anterior en cuanto a legislación y admisión.

El estallido de la burbuja tecnológica y la huida masiva de los inversores en este tipo de valores provocó también el cese del Nouveau Marché en el mercado francés, del Nmax (Holanda), del SWX New Market (Suiza), Nuovo Mercado (Italia) y el Nasdaq Europe.

El Nasdaq de Estados Unidos sigue siendo hoy el principal exponente tecnológico. Su índice se vio favorecido también por la burbuja del sector, pero aún no se ha recuperado del estallido. Cotiza un 48% por debajo del máximo histórico.