Lealtad, 1

Equivocarse ya se paga caro

La Bolsa es uno de los pocos sitios donde se pueden encontrar chollos. Si en otros ámbitos el chollo deja de serlo cuando demasiada gente acude a su llamada, en el mercado sucede exactamente lo contrario: basta la fe de un número suficiente de personas para que cualquier acción se convierta en un chollo.

En todo caso, y más allá de las acciones donde habitualmente se pueden hallar plusvalías fáciles -o minusvalías a destiempo-, en la primera parte de un ciclo bursátil alcista suele ser relativamente sencillo acertar a la hora de invertir. Cuando el mercado aún arrastra un fuerte castigo, y éste era el caso de la Bolsa en 2003, 2004 y, en menor medida, 2005, los valores suben, a grandes rasgos, en bloque; raros son los tropezones.

Ahora no es el caso. Hace una semana, por ejemplo, en el mercado no dejaban de oírse loas al sector tecnológico, que era de los más rentables en las últimas semanas. Un sector que ofrecía varias ventajas al mercado: altas tasas de crecimiento, poco endeudamiento y un negocio más o menos seguro. Pero en dos días el Nasdaq ha sufrido una caída de las que escuecen: un 6,98% entre el miércoles y el viernes, con Cisco y sus malas previsiones como principal excusa para estas ventas masivas.

Ya no hay chollos. Hoy, menos que nunca. Lo explica Citigroup en un informe publicado ayer: la dispersión entre el rendimiento de los diferentes sectores que componen el mercado alcanza los niveles más altos en los últimos años de un ciclo alcista. ¿Se está acabando el ciclo actual? Quizá el Ibex cierre hoy por encima de los 16.000 puntos, o quizá tarde dos o tres años. Pero, afortunadamente, el mercado actual ya no traga con la cantinela del final de los ciclos, marca de agua de todas las burbujas especulativas. Asumido que el ciclo acabará, lo cierto es que hay señales -como el regreso del PER a niveles en línea o sobre la media histórica o el ansia de dividendo- que sugieren que llega el otoño. Así que cuidado con dónde se invierte, porque no todas las acciones son iguales.