Productos financieros

Los contratos por diferencia levantan el vuelo en España

El líder mundial IG Markets comercializará el producto

Los contratos por diferencia (CFD, Contract for differences en sus siglas en inglés) es un producto novedoso en España pero IG Markets confía en que se asentará y será más popular que los warrants o los futuros. No hace apenas ni ocho meses, Interdin lanzó los primeros CFD. Luego vendrían otras tres operadoras.

Ahora, IG Markets desembarca en España -ya está presente en el Reino Unido, Australia, Singapur, Alemania y Francia- segura de la calidad de su producto. 'Tenemos todas las herramientas para ser líderes en España', dijo ayer en Madrid Daniel García Rojí, responsable de clientes particulares de IG Markets.

Los CFD son contratos donde dos partes intercambian la diferencia entre el precio de compra y el de venta de un activo. En román paladino significa que el inversor, en lugar de comprar acciones, vende o compra CFD al precio de mercado del subyacente, un valor por ejemplo. En el momento del cierre de la posición, obtendrá o perderá la diferencia entre el precio al que compró el CFD y el precio del momento en el que cerró la operación. La ventaja, frente a la compra directa de acciones, es que el inversor puede obtener beneficio si el mercado baja: si el inversor está convencido de que las acciones de Telefónica caerán, optará por vender CFD de la compañía. Si el valor cae, el inversor puede cerrar la operación y ganará la diferencia.

'Estamos claramente por encima de las demás compañías en el mercado español'

Otra de las ventajas, y a la vez riesgo, de este producto es que permite apalancarse. El nivel ya depende del operador. IG Markets permite un apalancamiento de hasta 20 veces. En los cinco primeros valores del Ibex, el depósito es del 5% y, en el resto, del 10%. Es decir, el inversor que invierta 10.000 euros en CFD de BBVA -la tercera mayor empresa del Ibex- sólo desembolsa el 5%, aunque los beneficios (y las pérdidas) se computan sobre los 10.000 euros. A diferencia de los warrants, los CFD no vencen y su liquidez es diaria.

Estas formas de inversión nacieron con los hedge funds pero con el tiempo han ido penetrando en el mercado minorista, lo que permite que los particulares se adentren en el mundo de la ingeniería financiera. De hecho, más de un 40% del volumen de la Bolsa de Londres proviene de estos productos. García Rojí calcula que en cuatro años representarán el 30% del volumen de la Bolsa española.

IG Markets es líder mundial en la comercialización de CFD y su cotización en Bolsa alcanza casi los 2.000 millones de euros. 'En términos de innovación tecnológica y rango de productos ofrecidos, estamos claramente por encima de las demás compañías presentes en el mercado español. Tenemos cerca de 7.500 acciones disponibles en CFD, así como CFD en divisa o materias primas', dijo, confiado, García Rojí.

Por las características del cliente español, al principio la compañía espera que el inversor se decante por subyacentes de valores del Ibex y progresivamente acuda a los mercados internacionales.

La CNMV ha advertido del riesgo que conlleva invertir en estos productos y ha recordado que son indicados para inversores experimentados. Consciente de este riesgo, IG Markets ofrece la posibilidad de establecer un stop garantizado en todas las órdenes. Fiscalmente, las plusvalías obtenidas de los CFD tributan -al igual que las acciones- al 18%.