Política monetaria

El G-7 acentúa la inestabilidad del mercado de divisas

La reunión del G-7 concluyó sin un mensaje contundente sobre el dólar y muchas incertidumbres. La petición de una mayor apreciación del yuan fue la principal sorpresa. Solicitud que no impidió el máximo histórico del euro ayer. La divisa marcó récord en 1,4348 dólares, eso sí para retroceder después a la zona de 1,413.

El G-7 no ha calmado los ánimos. Ha generado más incertidumbre al reconocer los retos a los que se enfrentan las economías. El proteccionismo, el precio del petróleo, los riesgos derivados de la desconfianza de los mercados, el ajuste residencial en EE UU, la caída desordenada del dólar y los riesgos de inflación son demasiados frentes abiertos. Los mercados reflejan esa falta de referentes claros', comenta José Luis Martínez, estratega de Citi.

La desconfianza abunda y el riesgo de inflación, una amenaza hasta ahora bastante contenida, crece con el precio del petróleo también en zona de máximos históricos. Una situación confusa que acentuó la volatilidad del mercado de divisas ayer. La moneda única marcó máximo en 1,4348 dólares para luego remitir al entorno de 1,413.

'El billete verde ha perdido terreno debido a los crecientes temores de no saberse a ciencia cierta cuando acabará el debacle referente al sector hipotecario estadounidense, y más importante aún se mantiene la incertidumbre sobre el alcance de estos males en la economía real de EE UU, explica Andre Schachter desde Advanced Currency Markets en Ginebra.

Las expectativas de tipos de interés juegan en contra del dólar

Lo cierto es que la debilidad que mostraron los datos vinculados al sector inmobiliario publicados la semana pasada en Estados Unidos, así como los resultados empresariales que han presentado distintas entidades financieras, especialmente Bank of America, han dejado claro que los problemas derivados de la crisis hipotecaria no han terminado. Una situación que ha acelerado las expectativas sobre un recorte de tipos de interés en EE UU la próxima semana. Así, el mercado de futuros da una probabilidad del 90% a una bajada de tipos cuando hace una semana rondaba el 30%. Otro factor a favor del euro.

'En el corto plazo el mercado de divisas se va a mover por las expectativas de tipos de interés. La presión sobre las monedas asiáticas ha aumentado de forma importante tras el comunicado del G-7 pero creo que las divisas que han soportado la corrección del dólar lo seguirán haciendo. El grueso hasta ahora ha recaído sobre el dólar australiano y el euro, y probablemente seguirá', explica Nuria García-Manteca, de Ahorro Corporación.

Muchos prevén que un menor diferencial de tipos entre EE UU y Europa continúe azotando al dólar. La decisión de la Reserva Federal marcará el rumbo en los próximos días y esta semana los pedidos duraderos en EE UU y los nuevos datos de vivienda ayudarán a hacer predicciones sobre la decisión que tomará.

El yen se aprecia frente al euro

Importante apreciación del yen frente a las 16 principales divisas contra las que cotiza. Subió un 1,5% frente a la moneda europea para situarse en 161,4, lejos del máximo de dos meses y medio que alcanzó la semana pasada al tocar 167,72 unidades por euro. El yen, por otra parte, subió el 0,4% frente al dólar hasta 114 en su sexto día al alza.

La expectativa de una desaceleración económica global jugó en contra de los mercados pero favoreció a la moneda japonesa. Muchos inversores que pidieron prestado en yenes -moneda con tipos al 0,5%- para comprar activos en de países con tipos más altos optaron por deshacer estas posiciones, lo que contribuyó a apreciar el yen.

El yuan, por otra parte, no varió respecto al dólar al tratarse de una moneda intervenida. La divisa se ha apreciado un 10% desde que dejó de estar ligada al dólar en julio de 2005. El presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, y el secretario del Tesoro de EE UU, Henry Paulson, próximamente viajarán a Pekín y entre sus misiones está la de presionar a China para que deje fluctuar la divisa más libremente.