Mercado italiano

Brasil aprueba con restricciones la entrada de Telefónica en Telecom Italia

La reguladora brasileña Agencia Nacional de Telecomunicaciones (Anatel) ha autorizado la entrada de Telefónica en el capital de Telecom Italia, pero impuso 28 restricciones para la aprobación definitiva de la operación.

El consejero de Anatel Antonio Domingos Bedrán indicó en rueda de prensa que entre las restricciones figura que las operadoras de telefonía móvil de ambas compañías en Brasil, Vivo y TIM, "tendrán que mantener operaciones por separado".

La filial brasileña de Telefónica (Telco) controla, al 50% con Portugal Telecom, a la operadora Vivo, líder de la telefonía móvil brasileña, con más del 30% del mercado, mientras que Telecom Italia controla a TIM, la segunda en número de clientes.

TIM y Vivo, según Bedrán, también deberán tener personalidades jurídicas por separado y una no podrá ser accionista de la otra. En seis meses, Telefónica deberá informar a Anatel si acepta las restricciones que serán analizadas por el Consejo Administrativo de Defensa Económica (CADE).

A finales de abril, las compañías Pirelli y Edizione, del grupo Benetton, aprobaron la venta de su participación en Olimpia, principal accionista de Telecom Italia, a un consorcio formado por Telefónica, la aseguradora Generali, los bancos Mediobanca e Intesa Sanpaolo, y Benetton.

Una vez cerrada la operación, Telco contará con una participación del 23,6% en el capital de Telecom Italia (el 18% indirectamente a través de Olimpia, y el 5,6% de forma directa), convirtiéndose en el principal accionista de la operadora italiana.

Por su parte, la compañía española dispondrá de una participación del 10% en el capital de Telecom Italia, que le confiere el 6,9% de las acciones con derecho a voto.

La entrada del consorcio italo-español en Telecom Italia ha contado durante los últimos meses con la oposición del mexicano Carlos Slim, que vería perjudicados sus intereses en Brasil, donde posee Claro, la tercera operadora de telefonía móvil del país por detrás de Vivo -controlada por Telefónica y Portugal Telecom- y Tim Brasil.

Anatel tuvo que interrumpir su investigación por decisión de un tribunal brasileño tras la demanda presentada por Slim, al considerar que la fusión entre Telefónica y Telecom Italia supondrá una práctica monopolística por parte de la española.