Instituto de la Empresa Familiar

La empresa familiar reclama menos crispación política

Las empresas familiares lanzaron ayer críticas a la clase política, al considerar que promueven un clima de crispación que no favorece el desarrollo de sus sociedades. Por ello, el presidente del Instituto de la Empresa Familiar, Juan Roig, pidió a PSOE y PP que pacten los asuntos económicos.

Enérgico y contundente, pero sobre todo muy crítico con los políticos españoles, a los que pidió el fin de la crispación que se vive desde hace tiempo. Así recibió el presidente del Instituto de la Empresa y presidente de Mercadona, Juan Roig, a los más de 600 empresarios que le acompañaron ayer en la inauguración del X Congreso Nacional de la Empresa Familiar, que se clausura hoy en Palma de Mallorca con la intervención del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.

Roig pidió a los partidos políticos que pongan fin a la 'excesiva tensión política con el fin de avanzar en la construcción de un marca de crecimiento y desarrollo que contribuya al bienestar general de la sociedad'. Las palabras de Roig fueron escuchadas por el presidente del PP, Mariano Rajoy, que intervino a continuación, y por el presidente de Baleares, Francesc Antich.

A Rajoy le reiteró la preocupación por la elevada tensión política existente. 'Hoy, además de reiterarte lo conveniente que sería apostar por el consenso político en los grandes temas para el desarrollo económico, nos gustaría saber las propuestas en materia de economía real que presentará el PP en las próximas elecciones'. En ese sentido, Roig no se anduvo por las ramas y pidió a Rajoy que citara los temas en los que considera que el PP podría pactar con el PSOE, tal y como se ha alcanzado en algunas leyes económicas recientemente. 'Nosotros consideramos que ello debería ser lo normal para establecer un marco estable de futuro y no se produjeran esas incertidumbres en temas transcendentales que distorsionan las expectativas de todo tipo y especialmente las empresariales', añadió.

Tampoco quedó ahí la petición de Roig, ya que le solicitó su visión sobre el presente y el futuro de algunos de los temas que más preocupan a los empresarios familiares españoles, 'como el terrorismo, la educación y la formación profesional, la productividad y la unidad de mercado', haciéndolo compatible con el Estado de las autonomías.

Buena coyuntura

Roig aseguró que, pese a los últimos vaivenes económicos, no hay por qué alarmarse y la 'situación económica en España va a ser buena'. Asimismo, 'los niveles de creación de empleo, gasto interno, inflación, inversión en bienes de equipo y la facturación de muchas de las empresas que están aquí indican una situación económica saneada'.

Añadió que hay que ser prudentes y estar atentos a los indicadores, aunque 'hay razones para ser moderadamente optimistas'. Sin embargo, la 'situación socioeconómica hace difícil entender la coyuntura política vivida a lo largo de la legislatura'. Según Roig, 'el ruido es cada vez más fuerte'.

Rajoy critica el alza del salario mínimo

A pesar de las peticiones de Roig, Mariano Rajoy siguió el guión previsto ante los empresarios familiares. Criticó la subida del salario mínimo interprofesional, anunciada el domingo por el presidente del Gobierno y con la que se pasará a 600 euros en 2008 y a 800 euros en la próxima legislatura (si gana las elecciones). Rajoy aseguró que esto puede afectar a la inflación y frenar la creación de empleo, 'mejor dicho a la no creación de empleo'.

A cambio, Rajoy prometió una rebaja de impuestos (entre ellos el de patrimonio), un plan de mejora de la competitividad de las empresas y un proyecto 'unitario y de futuro para regresar a los grandes consensos nacionales', que, en su opinión, ha roto Zapatero. El Círculo de Empresarios se sumó ayer a las críticas de Rajoy por la propuesta de elevar el salario mínimo, al coincidir en que dañará los precios y el empleo.

Sin embargo, el ministro de Trabajo, Jesús Caldera, volvió a avalar la subida al considerarla 'posible', según los estudios de su departamento. Los sindicatos también apoyan el alza, mientras que la CEOE avisa que deberá negociarse.