Informática

Sun rentabiliza su apuesta por el código abierto y vuelve a beneficios

Firma cuatro alianzas clave en tres meses

Un año ha tardado Jonathan Schwartz en reinventar Sun. Tras sustituir al controvertido Scott McNeally al frente de la compañía en septiembre de 2006, este joven directivo de 42 años ha logrado no sólo frenar el declive financiero de la firma al pasar de unas pérdidas de 864 millones de dólares en el año fiscal 2006 a un beneficio de 473 millones en el ejercicio cerrado este junio.

El directivo, que ha estructurado a Sun en cuatro áreas -lo que internamente llaman las 4S: sistemas, software, storage (Almacenamiento) y Servicios- ha tomado decisiones clave que han flexibilizado a una Sun encorsetada durante años en una estrategia infructuosa. Para empezar, Schwartz ha basado todo su plan de negocio en abrir a la comunidad de desarrolladores el código de sus principales innovaciones en hardware (su chip Sparc), software (su sistema operativo Solaris) y almacenamiento.

'Hemos permitido al usuario descargarse gratuitamente a través de internet el sistema operativo abierto Solaris y la acogida del público ha sido contundente: Solaris 10 ha superado los 8,9 millones de descargas en poco más de un año', dice Joaquín Ochoa, presidente de Sun Ibérica.

Un ecosistema mayor

La firma, que ha conseguido recortar los gastos y que su acción se revalorice desde los 3,82 dólares de julio de 2006 hasta superar los seis dólares, está convencida de que con esta política conseguirá hacer mayor el ecosistema de Sun. Porque cuanta más gente adopte Solaris (en máquinas de Sun o de otros fabricantes), más desarrolladores crearán aplicaciones sobre este sistema y cuanto más software haya sobre Solaris más máquinas Sun se venderán.

Este planteamiento parece empezar a dar sus frutos. Y es que otro de los aciertos de Schwartz es haber enterrado las rencillas personales que McNeally sostuvo con algunos rivales, especialmente Microsoft. El nuevo presidente de Sun ha cerrado este verano alianzas con Google, Microsoft, Intel e IBM, cuatro gigantes que sin duda podrían reportarle más negocio.

'Nuestra estrategia pasa por abrir al máximo la capacidad de elección del clientelas y las posibilidades de mercado de Sun, y eso explica estas alianzas', aclara Ochoa. El directivo dice que, con estos pactos, la empresa ampliará su oferta con servidores de 64 bits con Windows preinstalados de fábrica y con máquinas basadas en los chip Xeon de Intel (las primeras lanzadas hace tres semanas). 'Esto unido a que Google ha incluido la suite ofimática de Sun (StarOffice) en su paquete de aplicaciones gratuitas Google Packs y a que IBM venderá Solaris en algunas de sus máquinas, nos da acceso a clientes que antes no podíamos llegar', subraya.

Sun asegura que las alianzas con IBM, Intel y, anteriormente, con AMD suponen una garantía para los desarrolladores que quieran hacer aplicaciones sobre Solaris 'porque así saben que todo lo que creen sobre nuestro sistema operativo va a poder funcionar sobre un montón de plataformas tecnológicas'.

Aunque hay escépticos en el mercado que aseguran que los cambios en Sun llegan tarde, lo cierto es que la cabeza de Schwartz no para. La compañía, que ha destinado casi el 10% anual de su facturación a I+D durante los últimos seis años, incluidos los de la crisis financiera (en 2007 dicha partida fue de 1.400 millones de dólares sobre unos ingresos de 13.873 millones), planea ahora una compra importante. En el último lustro ha adquirido 16 empresas (la más grande StorageTek) y ésta podría ser mayor porque Sun cuenta con 5.940 de dólares en efectivo. Quizá las apuestas de futuro de Sun en las áreas de almacenamiento, virtualización y sistemas ecorresponsables den pistas de por dónde puede ir la compra.

La filial española crece un 13% en el año fiscal 2007

La filial ibérica ha logrado incrementar en un 13% su facturación frente al año fiscal 2006, también bajo nueva presidencia, la de Joaquín Ochoa. El directivo, que prevé mantener un crecimiento de dos dígitos para el próximo año, entre un 10% y un 12%, explica que la facturación de la filial se reparte en un 33% Administración Pública, un 28% sector telecos, un 17% el financiero y un 22% de la suma de la industria, las infraestructuras y el transporte.

Ochoa muestra su satisfacción porque asegura que, por primera vez en la historia, 'hemos logrado un 100% en el índice de satisfacción de usuarios en el mercado ibérico'. Además la compañía ha conseguido que el 12% de su facturación en el último año fiscal proceda de nuevos clientes, algo que en su opinión es difícil en compañías como Sun que trabajan básicamente con grandes cuentas. Todos estos hechos han contribuido a que la corporación haya situado a Sun Ibérica como una de las áreas geográficas de mejor comportamiento a nivel mundial.