Previsión

RTVE perderá en 2008 un 55% más de lo previsto

La reestructuración de RTVE no está sirviendo para sanear las cuentas de la corporación tanto como planeó el Gobierno. Los presupuestos del grupo para 2008 contemplan unas pérdidas de explotación un 55% superiores a las que se calcularon para justificar el saneamiento del antiguo ente público.

La reestructuración de RTVE puesta en marcha por el Gobierno

para tratar de sanear las cuentas del antiguo ente público

no está arrojando unas cifras tan optimistas como las que se manejaron a mediados de 2006. Con lo que se llega a la conclusión de que o bien se exageraron los beneficios del plan de saneamiento impulsado por la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) o las necesidades presupuestarias de los nuevos responsables de la radiotelevisión pública superan las estimaciones iniciales.

Y es que, según el proyecto de ley de Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2008 remitido al Congreso de los Diputados, el resultado previsto para RTVE se desvía, al menos, en un 55% respecto a las cifras incluidas en la memoria que la anterior responsable del grupo, Carmen Caffarel, remitió al Ministerio de Trabajo en 2006 para justificar el expediente de regulación de empleo (ERE) en la empresa.

Según este informe, el ajuste de personal era necesario para lograr un modelo de empresa más eficiente y racional, lo que evitaría que RTVE cerrara 2008 con unas pérdidas de explotación de 685 millones de euros. Gracias al ERE, estas pérdidas, y la consiguiente subvención estatal para compensarlas, se limitarían a 324 millones. Sin embargo, la realidad es que, al final, las cuentas preparadas por el departamento que dirige el vicepresidente económico del Gobierno, Pedro Solbes, contemplan unas pérdidas de 502,6 millones, 178,6 millones de euros más que lo estimado.

Presumiblemente, cuando el Parlamento apruebe el proyecto de ley, esta desviación será todavía mayor. La razón: la decisión del Ejecutivo de incluir un recorte de la publicidad en TVE de un minuto por cada hora de emisión. Esta medida, en línea con las insistentes reclamaciones de las televisiones privadas agrupadas en Uteca, echa por tierra las previsiones de ingresos publicitarios con las que contaba RTVE, que pasan de 722 a 662 millones de euros. Una situación que llevó al presidente de la corporación, Luis Fernández, a pedir la semana pasada que la subvención estatal a la radiotelevisión pública se amplíe en estos 60 millones.

Si al final se atiende su reivindicación, como parece probable, la diferencia entre las pérdidas reales de RTVE y las que se proyectaron hace tan solo un año sería del 73,6%.

La principal desviación entre las cuentas recogidas en la memoria del ERE y las remitidas al Congreso se concentra en el capítulo de gastos, donde los 1.289,8 millones plasmados en el proyecto de ley contrastan con los 1.110 millones estimados. Prácticamente todas las partida de este epígrafe son superiores a las que se calcularon en su momento. La desviación más significativa es la de los gastos de personal, que son un 31,4% superiores, hasta sumar los 339,1 millones.

Fuentes gubernamentales achacaron, en parte, la disparidad de cifras a la diferencia entre, por un lado, las estimaciones que se hicieron en su momento del número de trabajadores que se prejubilarían o que se acogerían a bajas incentivadas (y las condiciones en las que lo harían) y, por otro, la realidad final. El plan de saneamiento de RTVE tuvo como eje principal un recorte de plantilla del 44,3% (4.150 empleados) mediante un plan de prejubilaciones para mayores de 52 años.

La partida de servicios exteriores es también más alta de lo previsto, un 10,7%. En ella se recogen los gastos de los trabajadores que se han acogido al ERE pero que siguen trabajando, adscritos al ente en liquidación, al no haber cumplido los 52 años.