'Tenemos un déficit de eficiencia y competitividad'
Socia de Garrigues, recibirá hoy en Bilbao a un millar de empresarios y ejecutivos de CEDE para analizar las inquietudes de este colectivo
Le ha tocado ser la anfitriona del encuentro de alta dirección que organiza cada año la Confederación Española de Directivos y Ejecutivos (CEDE), agrupación que encabeza Isidro Fainé, presidente de La Caixa. Como presidenta del comité técnico organizador, Ana Armesto, abogada bilbaína de 51 años y presidenta a su vez del Club Financiero de Bilbao, recibirá hasta el jueves a un millar de empresarios y ejecutivos de toda España que debatirán sobre las prioridades y equilibrios de la función directiva.
¿Cuál es el principal objetivo de este nuevo encuentro?
Pretendemos focalizar distintas áreas que no son las más conocidas, a las que no se presta tanta atención, como a las cuestiones económicas, y que son fundamentales para conseguir un equilibrio de gestión de las empresas. Analizaremos el equilibrio entre hombres y mujeres para llegar a un liderazgo compartido. Analizaremos las mejores fórmulas para conseguir la integración del talento femenino. Tendremos el ejemplo de Noruega y debatiremos los pros y los contras de la Ley que impulsaron para que, en el plazo de cuatro años, el 40% de los puestos de los consejos de las empresas cotizadas estuvieran ocupados por mujeres. Es una ley incisiva porque aquellas empresas que no lo cumplieran tenían que disolverse. En España, lo que se ha planteado es una recomendación.
¿Usted está a favor de las cuotas?
No me parece la solución más óptima y creo que no se debería recurrir a las cuotas, pero lo cierto es que se trata de un sistema con el que se consigue mayor representación. El tema de las cuotas sirve para que en todas las organizaciones haya más riqueza y sensibilización con ciertos temas. Quizá tengan una virtud, y es que se consiga que las empresas hagan el esfuerzo de tener en cuenta a las mujeres a la hora de ocupar un determinado puesto. A la hora de seleccionar a un candidato a un puesto se tiene que tener en cuenta tanto a un hombre como a una mujer. Creo que es útil como recomendación para hacer búsquedas más activas, con el fin de localizar a los mejores preparados en yacimientos distintos a los habituales.
¿Qué otros equilibrios debe perseguir el ejecutivo moderno?
Es prioritario también la integración adecuada de las personas, que la vida profesional no compita con la personal, de manera que se mejore la eficiencia y la competitividad de las empresas. Tenderemos, dentro de una organización una relación a la carta, en función de la situación personal de cada profesional, con el fin de tener a las personas motivadas e incentivadas. También analizaremos el sistema educativo finlandés, que es considerado como el mejor sistema formativo porque desarrolla la iniciativa emprendedora de los alumnos. Hay que hacer un esfuerzo para tener a las mejores personas preparadas.
También abordarán los temas de sostenibilidad en la empresa.
Pero no sólo desde el punto de vista medioambiental. La empresa tiene que reconocer como coste real lo que le cuesta hacer desarrollo sostenible. Otro tema que debatiremos, y que no podemos dejar de lado, es el escenario económico y las perspectivas de desarrollo que tenemos ahora en que se empieza a hablar de crisis. No podemos olvidarnos de las habilidades directivas, como la inteligencia emocional que influye en la manera de gestionar la empresa.
Parece que el directivo tiene muchos frentes abiertos.
Demasiados frentes abiertos. Estamos en un momento complejo para la función directiva, con cambios vertiginosos dentro de las organizaciones y de las personas. España es un país con un gran déficit de competitividad y eficiencia. Y son las personas las que nos van a hacer más innovadores y competitivos. Estamos en un momento complicado y apasionante a la vez, donde valen las recetas para gestionar una compañía. Hay que ser muy abiertos.
¿Cuál es la principal preocupación de los ejecutivos?
Le presta atención a la coyuntura económica y financiera, aunque seguimos estando en un periodo de crecimiento sostenido, y hay que adaptar la organización a los esquemas y necesidades de las personas, que ponen su creatividad al servicio de la empresa.