Astilleros

Navantia logra 1.185 millones con los contratos de Australia

Navantia logrará, finalmente, 1.185 millones de euros con los dos encargos conseguidos en Australia antes del verano, para el diseño de tres fragatas y para la construcción de dos buques anfibios. El grupo firmó ayer el primer contrato.

Los detalles finales de los encargos del Gobierno de Australia logrados por Navantia se comienzan a conocer. Finalmente, el grupo público de astilleros percibirá 1.185 millones de euros con las dos adjudicaciones que consiguió antes del verano para la Armada australiana, el diseño de tres destructores a partir de la fragata F-100, por un lado, y la construcción casi íntegra de dos buques anfibios, por otro. Los dos proyectos le garantizan a la empresa 10,2 millones de horas de trabajo.

La letra pequeña de las adjudicaciones se ha podido conocer ahora, una vez que la partes han dado por terminada la negociación de los contratos. El presidente de Navantia, Juan Pedro Gómez Jaén, firmó ayer con el ministro de Defensa australiano, Brendan Nelson, el correspondiente al programa de destructores. El otro contrato se rubricará el día 9.

En el primer caso, el grupo español percibirá 285 millones por el diseño de los destructores, transferencia de tecnología, asistencia técnica en la construcción y las pruebas, así como el suministro de algunos equipos concretos (sistema de control de los buques, motores y turbinas).

El encargo asegura 800.000 horas de trabajo para los astilleros de la ría de Ferrol, 42.000 para la fábrica de motores de Cartagena y 43.300 para la unidad de sistemas de la filial Faba, en San Fernando (Cádiz).

La construcción de las naves se llevará a cabo por parte del grupo australiano ASC, en unos astilleros que Navantia ayudará a adaptar. La filial local de Raytheon será la encargada de la ingeniería relacionada con el sistema de combate Aegis para el buque.

Navantia logró hacerse con este contrato con un diseño modificado de las fragatas F-100 de la Armada española frente a la oferta de la estadounidense Gibbs & Cox, que se basaba en los destructores Arleigh Burke. La oferta española terminó haciéndose con la adjudicación gracias a dos elementos decisivos: el precio y los plazos. La propuesta de Navantia es hasta 1.000 millones de dólares australianos (628,8 millones de euros) más económica que la de su rival y garantiza que la Armada del país reciba los buques tres años antes, a partir de 2014.

El éxito español para integrar el sistema Aegis

Las fragatas F-100 diseñadas y fabricadas por Navantia para la Armada española son todo un ejemplo de ingeniería, lo que explica el interés que están despertando entre distintas Marinas extranjeras. La clave de su éxito ha sido la capacidad del grupo público de astilleros para integrar el sistema de combate estadounidense Aegis en un buque de unas 6.000 toneladas, prácticamente la mitad del tamaño que tenían las naves que hasta ese momento llevaban el sistema. El Aegis es el sistema que, en la actualidad, dota de superioridad a unas fragatas respecto a otras. De momento, sólo está en uso en buques de Estados Unidos, Japón, Noruega y España. Su incorporación a las F-100 ha permitido a la fragata Álvaro de Bazán convertirse en el primer barco extranjero que se ha integrado con éxito en un grupo de combate de EE UU.