Medios

Mediapro, una productora catalana con acento holandés

Los accionistas del grupo son sociedades radicadas en los Países Bajos.

Desde su irrupción en el panorama televisivo español, Mediapro ha sido considerada una productora catalana. Sin embargo, el registro de sociedades la sitúa más al norte. Mediaproducción, SL (Mediapro), la empresa radicada en Esplugues de Llobregat, es sólo la parte más visible de un entramado con origen en Ámsterdam y liderado por sus principales directivos, Jaume Roures y Josep María Tatxo Benet. Bajo este organigrama, la firma despliega su objeto social, que va desde la producción de contenidos, la gestión de derechos deportivos y cinematográficos, la edición y diseño de canales temáticos, la transmisión y la producción de señales de televisión y de servicios posproducción, entre otras actividades.

Contar con sociedades cabeceras en Holanda es una operación legal que presenta diversas ventajas, y no sólo desde el punto de vista fiscal, según explican fuentes jurídicas: por ejemplo, sólo hay que comunicar al registro cuando un accionista alcanza el 100%. Por eso, y porque ni la productora ni su matriz cotizan en Bolsa, resulta complicado conocer qué personas físicas están detrás de estas compañías.

El principal accionista de Mediapro es una sociedad holandesa, Mediaproduction Properties B. V., radicada en Ámsterdam y titular del 75% del capital. Una participada de Mediaproduction Properties B. V., Equille Investments B. V., es la tenedora del restante 25%. En su web, Mediaproduction Properties se presenta como la 'matriz de uno de los grupos audiovisuales más importantes', obviando siempre la nacionalidad.

Hasta primavera de 2006, los accionistas de Mediaproduction Properties B. V. eran dos sociedades holandesas, Mediacapital BV. y Cavendish Square Holding BV., según un informe emitido por el Servicio de Defensa de la Competencia. Cavendish Square es el vehículo usado por la multinacional de la publicidad WPP, tal y como informó Televisa al regulador bursátil estadounidense (SEC).

A mediados de 2006, Mediaproductions Properties BV se fusionó con Árbol Producciones, la compañía propiedad de Emilio Aragón y del consejero delegado de La Sexta, José Miguel Contreras, entre otros. La fusión dio lugar al holding Imagina Media Audiovisual, en el que se agruparon todas sus participadas.

Una vez más, las participaciones mayoritarias en el capital de Imagina se volvieron a alojar en sociedades holandesas: en primer lugar vuelve a figurar Mediacapital B. V., con el 40% de las acciones, y Witgoud Investments B. V., con el 20%. El representante de Mediacapital B. V. es Gerard Romy Belilos, un socio del presidente de Mediapro, Jaume Roures, según informó Televisa a la SEC.

Este periódico ha contactado en los últimos días con Mediapro para conocer los motivos para la creación de estas sociedades en Holanda y conocer quiénes son sus propietarios, pero no obtuvo respuesta. No obstante, cuando se constituyó la cabecera Imagina, durante primer semestre de 2006, ésta comunicó a los medios de comunicación que la participación mayoritaria en la nueva sociedad la conservaba el equipo directivo fundador, Jaume Roures, Tatxo Benet y Emilio Aragón, entre otros.

WPP también entró en la operación a través de su sociedad Cavendish Square Holding, radicada en Rotterdam. El capital de Imagina se completó con la entrada en abril de este año de Torreal, firma controlada por Juan Abelló, que adquirió el 20%.

Imagina comenzó a operar en junio de 2006, y cerró el ejercicio con unas ventas de 550,9 millones de euros y un resultado de explotación negativo de 19,03 millones. Las pérdidas provienen sobre todo de la cadena de televisión La Sexta, en la que controla de forma indirecta el 35% del capital. La operadora cerró el ejercicio con un Ebitda negativo de 111,3 millones y pérdidas de 77,71 millones. El crédito fiscal que tiene La Sexta, el resto del negocio y la contribución de los restantes accionistas posibilitaron que Imagina lograse un atribuido de 25,14 millones.

Mediapro, por su parte, ganó 11,56 millones, con ventas de 195,43 millones y un beneficio de explotación de 21,85 millones.

Compromisos de más de 3.000 millones en deporte

Imagina reconoce haber acumulado entre junio de 2006 y finales del ejercicio unos compromisos de 2.499 millones de euros por la compra de eventos deportivos hasta la temporada 2014/2015. La cifra ha crecido considerablemente desde entonces, ya que, por ejemplo, no incluye la asunción de los derechos de la Fórmula 1 a partir de 2009 y el suscrito con el G30 (el nombre otorgado a los 22 clubs de Segunda más un grupo de los de Primera) por sus derechos a partir de la temporada 2009, según fuentes de Mediapro.

El precio comprometido a los propietarios de la Fórmula 1 y a los clubes no ha sido revelado. Fuentes del mercado, no obstante, aseguran que Imagina deberá pagar entre 500 y 600 millones anuales por los derechos del fútbol. Además, cadenas rivales de La Sexta aseguran que la compañía catalana tendrá que abonar 200 millones más por retransmitir la Fórmula 1 durante cinco años, lo que llevaría los compromisos de Imagina por encima de los 3.000 millones.

Los contratos de Mediapro con los clubes se han cerrado contraviniendo los acuerdos suscritos con Audiovisual Sport (AVS) en julio de 2006. Mediapro ha decidido romper el modelo de explotación, lo que le ha llevado además a piratear la señal de varios partidos de Liga con el consentimiento de Televisión de Cataluña, propietaria del 20% de AVS. La situación ha llevado a Sogecable, participada en un 43,6% por Prisa (la editora de Cinco Días) y propietaria del 80% de AVS, a abrir un litigio judicial. Ayer, TVC anunció que va a emprender 'todas las acciones judiciales que sean necesarias' para 'recuperar los derechos' que tiene en Audiovisual Sport y en relación con la retransmisión por pago por visión del pasado Real Madrid-Betis.

Menor fiscalidad y más opacidad

Elegir Holanda para radicar la cabecera de una sociedad no es casual. Sobre todo, si se trata de deportistas, artistas, de una inmobiliaria o de una empresa que tiene que manejar cobros de derechos de imagen o royalties. El impuesto de sociedades en el país es más reducido, y las compañías cuentan con la participation exemption, según la cual no se tributa por el beneficio de un reparto de dividendos que realicen filiales extranjeras a la holding holandesa.

Además, Holanda y España tienen un convenio de doble imposición muy flexible, que permite que parte de los ingresos generados en España se tributen allá, explica Pablo Alarcón, socio de Gómez, Acebo & Pombo. 'Holanda es un país magnífico para gestionar pagos y cobros de derechos de obras artísticas o de imagen'.

Por último, el país aporta una tercera ventaja: una mayor opacidad en el reparto del capital. En Holanda sólo hay que comunicar en los registros si un accionista tiene el 100%. También existiría la posibilidad de realizar contratos con paraísos fiscales sin tener que pagar retenciones. 'Y sin tantas preguntas', afirma Alarcón.

Las cifras

Mediapro y otras productoras como Globomedia son filiales del holding Imagina desde su fusión en 2006.

Imagina registró un resultado negativo de explotación de 19,03 millones y un beneficio atribuido de 25,14 millones