Cotizaciones

Las constructoras pagan caro la desaceleración y la crisis de liquidez

La ley del péndulo dicta sentencia y las constructoras sufren en los parqués ante la desconfianza de los inversores. Grandes compañías como Acciona o ACS han perdido un 20,4% y un 26,3% desde el pasado mes de julio, víctimas de la incertidumbre por la desaceleración inmobiliaria y de la crisis de liquidez.

Dicen que las desgracias nunca vienen solas. Para el sector de la construcción se está cumpliendo. Por un lado, la crisis de crédito desatada en Estados Unidos amenaza con afectar a las constructoras españolas debido a su gran endeudamiento. Y, por el otro, parece que el fin del boom inmobiliario empieza a ser una realidad y amenaza el crecimiento español.

Ya no se trata de pequeñas inmobiliarias como Astroc, cuya meteórica subida -fruto de la especulación- sólo fue comparable a su batacazo posterior. Ahora, grandes colosos de la construcción como Acciona, ACS, Ferrovial o FCC han sufrido un tremendo varapalo en los meses de verano.

Acciona, a pesar de diversificar su actividad hacia las energías renovables, ha perdido un 20,4% desde el primero de julio. ACS, la compañía presidida por Florentino Pérez, ha caído en el mismo periodo, un 26,2%. Ferrovial y FCC se han dejado un 22% y un 13,8% respectivamente. Capítulo aparte merece Sacyr Vallehermoso. Desde el primero de enero ha caído un 41,67%, lo que la convierte en el peor valor del Ibex. Le sigue FCC, Ferrovial y Colonial. Sólo Acciona ha logrado salir airosa de esta escabechina en el sector inmobiliario y de la construcción. En lo que va de año se ha revalorizado un 14,17% y es la sexta mejor compañía del Ibex.

Al igual que sucede en el sector bancario, el otro gran damnificado de la crisis crediticia, las constructoras cotizan a un precio muy por debajo del fijado por los analistas. Por el momento, los inversores no hacen caso de los precios objetivos, temerosos de que la senda bajista se prolongue.

Por ejemplo, Citigroup mantiene un precio objetivo de 265 euros por Acciona, que ayer cerró sobre los 161,10 euros. Ello significa dotar a la constructora de un potencial de crecimiento del 64,4%. El mismo caso se repite en la mayoría de constructoras. El precio objetivo medio de Sacyr Vallehermoso ronda los 41,50 euros, un 57,9% superior al cierre de ayer.

Sin embargo, más que la opinión de los expertos, pesa en el animo del inversor el miedo a que la llamada tormenta de verano se convierta en algo más grave. Y la incertidumbre sobre el alcance real de la crisis crediticia no hace más que azuzar ese miedo.