Beneficios

El reaseguro saca provecho de una temporada de huracanes benigna

Swiss Re y Munich Re, los dos mayores reaseguradores mundiales, podrían apuntar unos beneficios récord gracias a que los huracanes no están afectando a los EE UU por segundo año consecutivo.

Hasta el momento, la temporada de huracanes en el Atlántico, que finaliza el próximo noviembre, no ha afectado al país norteamericano. El tiempo benigno y la cómoda relación entre indemnizaciones y ganancias hacen que las acciones de Swiss Re y Munich Re puedan subir más de un 30% antes de que finalice el año, según Michael Huttner, analista de JPMorgan en Londres.

La peor temporada de huracanes, que se produjo en 2005, ocasionó pérdidas por valor de 58.000 millones de dólares y obligó a las compañías a duplicar la amplitud de sus coberturas en zonas proclives a verse afectadas por tormentas. Si bien los precios del reaseguro descenderán probablemente en 2008, 'todavía se encuentran en niveles altos', indica Huttner.

'Cuánto mejor sea el clima, menores serán los daños y mayores los beneficios', afirma Guy de Blonay, en New Star Asset Management.

Las firmas de seguros de daños también podrían ganar terreno una vez pase la temporada de huracanes. 'Si pasamos septiembre sin ningún gran huracán, entonces comenzarán a escalar posiciones los valores de aseguradoras', indica Meyer Shields, analista en Stifel Nicolaus & Co.

Una gran tormenta en EE UU podría cambiar las perspectivas de la industria aseguradora. Dos huracanes se han formado ya ese año. El primero, Dean, alcanzó la categoría cinco (la máxima en la escala Saffir-Simpson) y golpeó los Estados mexicanos situados en la Península del Yucatán tras desplazarse por el Caribe. El segundo, Félix, azotó la costa de Nicaragua esta semana con vientos de hasta 160 kilómetros por hora.

Se trata de la primera vez que dos huracanes de categoría cinco se han sucedido en una única temporada. Las pérdidas totales aseguradas por el momento ascienden a 1.700 millones de dólares, en comparación con los 40.600 millones en pérdidas ocasionados por el huracán Katrina, que golpeó Misisipi, Luisiana y Alabama, todos al sur de EE UU, en agosto de 2005, cobrándose la vida de 1.500 personas.