Operación

Campofrío negocia la venta de una de sus plantas en Rusia

Campofrío negocia la venta de Campomos 1, una de sus dos plantas en Rusia, que actualmente no está operativa. El comprador sería el magnate cárnico Vadim Dymov, que, según la prensa local, pagaría unos 36 millones de euros.

Campofrío está dando pasos para desinvertir en Rusia. Así lo afirma el magnate local de la alimentación Vadim Dymov, quien asegura estar ultimando la adquisición de una de las plantas del grupo español en Moscú.

La operación se centraría en la fábrica Campomos 1, que actualmente no está operativa ya que la compañía española concentra toda su producción en el mercado ruso en su otra planta, bautizada como Campomos 2.

El inversor ruso ya habría alcanzado un acuerdo para llevar a cabo un proceso due diligence y determinar cuál es el precio de la planta, según ha reconocido el propio Dymov al rotativo ruso Kommersant. Aunque el magnate no ha revelado el importe que podría alcanzar la operación, el citado diario apunta una posible cifra: 50 millones de dólares (unos 36,7 millones de euros).

Con la compra de la fábrica de Campofrío, el empresario cárnico ruso pretende convertirse en uno de los tres mayores fabricantes del sector de su país. De hecho, Kommersant apunta que Dymov ha invertido 500 millones de dólares en los últimos cinco años para lograr este objetivo.

La compañía española no confirma la desinversión ni si mantiene negociaciones para reducir su presencia productiva en Rusia. Tan sólo señala que, por el momento, continúa adelante con sus planes en el mercado ruso, pese a los resultados negativos obtenidos en años recientes. En el último ejercicio, la división rusa del grupo presidido por Pedro Ballvé registró una caída de sus ventas del 9,3%, desde los 97,2 millones hasta los 88,2 millones de euros.

La compañía cárnica asegura que en los últimos meses ha tomado las medidas necesarias para revertir esta situación. De hecho, en la presentación de resultados del primer semestre de 2007 señalaba que Campomos 'ha mantenido una tendencia de mejora', con un avance de su resultado bruto de explotación (Ebitda) del 37%, lo que ha permitido pasar de los tres millones de pérdidas registrados en la primera mitad de 2006 a una cifra negativa de 1,9 millones en el mismo periodo de 2007.

Un mercado 'estable' y en 'crecimiento'

Pese a que Campomos no ha logrado en los últimos años un balance positivo, Campofrío destaca el potencial del mercado ruso. El grupo señaló en una presentación a analistas realizada el pasado mes de marzo que Campomos ha sido 'históricamente una de las filiales más rentables' de la firma cárnica.

Pero los últimos años no han sido tan positivos al estar marcados por el encarecimiento de la materia prima, ya que el precio del cerdo se ha incrementado un 122% desde 2003.

En 2006, las ventas en volumen de Campomos se redujeron un 21,7%, desde 38,2 millones de toneladas a 29,9 millones. Para impulsarlas, Campofrío ha puesto en marcha una reestructuración del equipo directivo de su filial, así como un plan de reducción de costes y el lanzamiento al mercado de nuevos productos.