Economía

La construcción cede en el PIB, pero el comercio exterior no toma el relevo

La economía española creció a una tasa interanual del 4% el segundo trimestre, una décima menos que en el anterior, y supera ya el billón de euros. La fortaleza de la inversión en bienes de equipo mantiene un crecimiento notable, pese a los signos de flaqueza del consumo privado y, sobre todo, la construcción.

El consumo de los hogares prosiguió en el segundo trimestre la desaceleración que viene sufriendo en el último año, e impulsó la moderación del conjunto de la economía en una décima respecto al primer cuarto del año. Según los datos de contabilidad nacional española, publicados ayer por el INE, el producto interior bruto creció entre abril y junio un 4% en términos interanuales, una décima menos que en el periodo anterior; igualmente, el consumo privado se moderó una décima, para crecer al 3,3%.

Los otros grandes componentes de la demanda apenas sufrieron variaciones: la inversión y el sector exterior mantuvieron sus aportaciones, mientras que el consumo público, como suele ocurrir en periodos poselectorales, moderó su avance dos décimas, hasta el 5,5%.

El otro gran sostén de la economía española, la construcción, marca una tendencia al enfriamiento aún más acusada que la del consumo, al moderar su avance seis décimas, hasta el 4,6%. En ambos casos, la explicación principal debe buscarse en la subida de los tipos por el BCE que en apenas un año y medio ha duplicado el precio del dinero hasta colocarlo en el 4%.

La inversión en bienes de equipo crece al 13%, pero la construcción se modera seis décimas

El diferencial de crecimiento respecto a la zona euro alcanza 1,5 puntos porcentuales

Pese a ello, España extiende un periodo alcista que dura 14 años, y mantiene un diferencial frente a sus socios europeos de 1,5 puntos. La tabla de salvación se encuentra precisamente en la relativa mejoría de los vecinos europeos, con la consiguiente moderación del agujero exterior, y en el fuerte tirón de la inversión en bienes de equipo. El capítulo inversor más productivo mantuvo por tercer trimestre consecutivo un crecimiento en el entorno del 13%, que contiene el deterioro de la construcción.

En cuanto al sector exterior, en el segundo trimestre repite y detrae nueve décimas al PIB, merced a una aceleración tanto en exportaciones como en importaciones. Sin embargo, no acaba de tomar el relevo a la construcción como fuente de crecimiento.

El INE publicó también las variaciones trimestrales, ya adaptadas las series a la corrección estadística de la semana pasada. Así, el PIB creció en el primer trimestre 1 punto (frente al anterior 1,1) y 0,9 (frente a un 0,8) en el segundo. Una desaceleración de una décima, y no de tres como se publicó en el avance a mediados de mes.

El secretario de Estado de Economía, David Vegara, manifestó ayer su optimismo al hablar de 'PIB elevado, con tendencia a la moderación y al reequilibrio'. Vegara afirmó que, con los datos disponibles del tercer trimestre, 'nada apunta a que haya que modificar las previsiones de julio', de forma que la crisis hipotecaria y financiera de EE UU 'no va a tener un impacto relevante en España'.

La industria desacelera su valor añadido

Desde el punto de vista de la oferta, la contabilidad del segundo trimestre muestra una moderación del crecimiento de la actividad industrial, que venía dando buenas noticias en los trimestres precedentes. Así, aunque el agregado 'Ramas industriales y energéticas' presenta una aceleración desde el 3,9% hasta el 4,6%, lo cierto es que el empujón se debe únicamente a la actividad energética, que pasa de caer un 3,6% a crecer un 3,3% interanual.

En cambio, la aceleración que venía experimentando la industria en el último año se vio frenada en el segundo trimestre, con un alza del 4,6% frente al 5,3% del precedente. Ese resultado es consecuente con la contención del índice de producción industrial, que en los dos últimos periodos disponibles (mayo y junio) sólo mejoró un 2%, menos de la mitad de la media de los doce meses anteriores.

También presentaron menores crecimientos los valores añadidos de las ramas agraria, de manufacturas, de la construcción y de los servicios de mercado. Amén de la energía, sólo los servicios ajenos al mercado presentan crecimientos acelerados de su actividad.

Al igual que sucede desde el punto de vista de la demanda, el valor añadido bruto de la construcción reduce su crecimiento frente al primer trimestre, situándose en una tasa del 4%. Una desaceleración de cuatro décimas que se observa tanto en la edificación como en la ingeniería civil.

El sector primario crece tres puntos menos, aunque, con un alza del 5,5%, queda lejos de la sangría que sufría hasta hace un año.

Productividad. El avance se mantiene en ocho décimas

El crecimiento de la actividad económica española sigue basándose en el empleo. Durante los doce meses terminados en junio, se crearon en España 590.000 puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo, con un alza del 3,2% interanual en el segundo trimestre (una décima menos que en el primero. Comparando ese avance con el del PIB, se deduce que la productividad aparente del factor trabajo creció un moderado 0,8%. El secretario de Estado de Economía, David Vegara, destacó ayer que el aumento supera los que se cosechaban tanto en el año pasado como en el anterior

Reparto. Los beneficios siguen creciendo más que los salarios

Los salarios recuperan posiciones en la distribución primaria de las rentas. Su remuneración creció en el segundo trimestre un 7%, dos décimas más que en el primero, gracias al repunte de una décima tanto en el empleo asalariado como en la remuneración media por asalariado. Ello supone un crecimiento del coste laboral por unidad de producto del 2,1%, frente al 2% del trimestre anterior. Los beneficios siguen creciendo a mayor ritmo, un 8,1%, tras desacelerar un punto. Más se moderan los impuestos netos sobre producción e importaciones, que pasan del 8,7% al 6,3%.