Capital riesgo

Primeras operaciones de compra con rebaja de precio por el ajuste de liquidez

La crisis del crédito ha llegado mientras se cierran multimillonarias compras acordadas por el capital riesgo en los últimos meses. Y eso complica las negociaciones. Home Depot, la cadena de EE UU de productos para la mejora del hogar, ha revisado el acuerdo de venta de una filial pactado en junio a tres empresas de capital riesgo y, entre otras concesiones, ha rebajado el precio un 18%.

La caída del mercado de la vivienda en EE UU y las esperadas consecuencias en negocios dependientes de este sector ha obligado a la renegociación del acuerdo de venta de Home Depot Supply (HD Supply) a Carlyle Group, Bain Capital y Clayton, Dubilier & Ricef. La reapertura de las negociaciones da cuenta sobre todo del alcance de la crisis crediticia que ha explotado desde mediados de agosto y del frenazo que ésta impone en el hasta ahora bullicioso mundo de las compras apalancadas.

Home Depot, la segunda cadena comercial de EE UU, se ha visto forzada a reducir hasta 8.500 millones de dólares (6.227 millones de euros) el precio de su filial para que el capital riesgo y los bancos que financian la operación siguieran con un acuerdo al que se llegó hace apenas un par de meses. La rebaja es del 18% sobre el inicialmente pactado y además Home Depot se mantiene en el capital, con el 12,5% de participación, y garantiza mil millones de la deuda de los bancos para financiar la transacción. La cadena tenía previsto hacer oficial ayer por la tarde el anuncio de este acuerdo avanzado por varios medios de EE UU.

Revés para la cadena

Para Home Depot, la renegociación es un revés porque contaba con esta operación para recomprar acciones por 22.500 millones de dólares para contrarrestar el impacto negativo que la crisis de la vivienda tiene en sus perspectivas de negocio. Además, el nuevo se reducen las plusvalías sobre este negocio que montó su ex consejero delegado, Robert Nardeli, comprando empresas dedicadas al suministros al por mayor de material de obra residencial.

En el lado de los compradores, las negociaciones han sido vitales no sólo porque se quería evitar una señal mala al mercado sino porque tanto el capital riesgo como Lehman, JPMorgan y Merrill Lynch, que financian esta compra, han querido minimizar riesgos.

La banca, que habría tenido que pagar la penalización de haber cancelado el trato, ha querido reducir su papel de prestamista para no quedarse con una pasivo que hasta hace semanas colocaba en un mercado que hoy está parado.

Tras una dura negociación en la que participaron los consejeros delegados de Lehman, Merrill Lynch y JPMorgan, Carlyle, Bain y Dubilier & Ricef han acordado aportar más capital a la compra y reducir a 6.000 millones el crédito de los bancos.

400.000 millones a la espera

Home Depot es un caso crucial en el que coinciden dos crisis, la de la vivienda y la del crédito. Deshacer el acuerdo de venta de su filial habría mandado una señal muy mala a un mercado en el que se estima que hay aún acuerdos de compraventa valorados en 400.000 millones de dólares con los últimos flecos por cerrar. Algunos de los de más perfil son el de la venta de la eléctrica TXU y el procesador de datos First Data.

Hasta hace semanas, los bancos se disputaban la financiación de estos acuerdos porque además de poder empaquetar en derivados buena parte de la deuda contraída con el capital riesgo (lo que distribuye el riesgo entre inversores), dejaban altas comisiones. Ahora el mercado del crédito está parado y los bancos tendrán que incluir éste en sus libros si no lo colocan a inversores.

La ironía quiere que Robert Nardelli, ex consejero delegado de Home Depot, dirija ahora Chrysler, otra empresa que tuvo que renegociar su compraventa.