Alemania

Merkel pide a Pekín respeto a las reglas de comercio internacional

La canciller alemana, Angela Merkel, dedicó ayer buena parte de su visita a Pekín a pedir explicaciones por un posible caso de espionaje. El semanario alemán Der Spiegel sostiene que varios ordenadores chinos utilizados en ministerios alemanes están infectados con programas espía. Así, la esperada visita de la canciller alemana Angela Merkel a China, que en principio iba a estar dedicada a abordar el cambio climático, tomó ayer un giro inesperado tras las revelaciones del semanario.

El método, según la revista, habría sido la instalación de spyware (programas espía) en ordenadores fabricados en el país asiático con destino a algunos ministerios alemanes.

Merkel se reunió ayer con el primer ministro chino, Wen Jiaobao, y aprovechó una rueda de prensa conjunta para expresar su malestar. 'Todos debemos respetar un conjunto de reglas. Necesitamos respetarnos mutuamente y proteger los derechos de propiedad intelectual', señaló en su comparecencia.

El primer ministro chino negó cualquier implicación de su gabinete en el posible caso de espionaje. 'Nos hemos tomado el caso con gran preocupación dentro de nuestro gabinete. Queremos mantener una cooperación con el gobierno alemán y tomar acciones firmes y efectivas para evitar cualesquiera actos de espionaje que amenacen los sistemas informáticos', explicó Wen. Según el reportaje, la propia oficina de la canciller habría sido afectada por el espionaje informático. El primer ministro chino explicó que el de los hackers que irrumpen en los ordenadores para sabotearlos 'es un problema que afecta a todo el mundo'.

En el terreno estrictamente económico, los gobiernos firmaron un acuerdo de colaboración para crear una planta de componentes para motores, cuya ubicación y coste no se precisó.