Pequeños Gigantes

Thermo Cooling. La industria del frío ecológico

Investigación. La ingeniería cántabra Thermo Cooling desarrolla, entre otros, proyectos de frío industrial y paneles solares, con el máximo respeto y cuidado hacia el medio ambiente

Es posible utilizar una climatización que tenga en cuenta en la misma medida el medio ambiente? Para la mayoría de las empresas esto es prácticamente una utopía. Pero Thermo Cooling no es una empresa convencional y, haciendo gala de ello, sus investigaciones se centran en proyectos innovadores que tienen como protagonista el cuidado del medio ambiente. Y es que, ubicada en la calle Girasol de Santander, este negocio posee la magia que sólo tienen los proyectos diferentes.

Creada en septiembre de 2006 a partir de una ingeniería, la empresa cántabra nació con el afán de solucionar los problemas de calentamiento en los armarios que almacenan los equipos de control y de electrónica en las fábricas. El motivo principal para el comienzo de esta investigación fue que el calor excesivo provocaba alteraciones sobre los equipos de medida, que podían arrojar lecturas erróneas o afectar a los sistemas que activan mecanismos de seguridad. 'Empezamos a investigar y nos encontramos con que ya había gente trabajando en este campo, porque hoy en día es muy difícil encontrar un nicho de mercado virgen', señala José Manuel Mier, consejero delegado de la compañía.

De esta manera, el sistema de funcionamiento de su negocio ya presenta singularidades. La tecnología peltier, que consiste en la creación de una diferencia térmica a partir de una de potencial eléctrico, es la base del frío electrónico en el que se ha especializado Thermo Cooling. Este efecto ocurre cuando una corriente pasa a través de dos metales similares o semiconductores que están conectados entre sí en dos uniones. La corriente conduce una transferencia de calor desde una unión hasta la otra y consigue que una se enfríe mientras que la otra, por el contrario, se calienta.

Según Mier, la empresa, que cuenta con el apoyo de la Sociedad para el Desarrollo Regional de Cantabria (Sodercan) y el Centro de Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI) para el funcionamiento de su actividad, 'va a ir hacia delante y vamos a necesitar más capital, por lo que estamos hablando con grupos de inversores para potenciar la parte financiera'.

Y es que Thermo Cooling ha desarrollado, hasta el momento, sistemas de refrigeración de equipos industriales mediante la generación de frío por medios exclusivamente electrónicos, placas para agua caliente sanitaria por energía solar y Cobatem, el termostato de cocción múltiple a baja temperatura. En la recámara aguardan proyectos como un enfriador que consigue hacer descender la temperatura de una botella de 20 a 6 grados centígrados en tan sólo seis minutos de forma ecológica y la mejora de paneles solares fotovoltaicos.

Sin embargo, la actividad de la empresa cántabra no se queda ahí. 'Tenemos en cartera más productos, pero primero hay que acabar la fase de desarrollo y producción', indica el consejero delegado de la compañía cántabra.

Posición de liderazgo

La empresa de aplicaciones electrónicas mostró, desde su creación, su espíritu de superación. 'No queríamos ser sólo un competidor, sino que aspirábamos a convertirnos en algo más, por lo que decidimos intentar mejorar lo que ya existía ', comenta José Manuel Mier.

Y no se equivocaban. En su apuesta de frío industrial, Thermo Cooling ha alcanzado actualmente entre 700 y 1.000 vatios, una potencia que triplica la conseguida por un fabricante americano que ha alcanzado 320 vatios. Así, la empresa cántabra está casi triplicando la potencia de su competidor más inmediato, lo que les convertiría en líderes dentro de su mercado.

Además, la compañía mira al futuro con valentía, ya que entre sus proyectos se encuentra lanzar al mercado 'otros módulos de mayor tamaño, de 2.000 vatios y 3.000 vatios aproximadamente', anuncia Mier. La puesta en práctica de esta perspectiva convertiría a Thermo Cooling en un líder mundial.

Asimismo, con el aumento de potencia, la aplicación industrial se extiende a un gran número de campos diferentes, como la refrigeración de motores en metros y ferrocarriles, antenas de telefonía, armarios eléctricos estancos y equipos industriales de medida.

Aunque no todo ha sido un camino de rosas para Thermo Cooling. Según su consejero delegado, 'en el apartado de frío industrial tuvimos que cambiar el diseño inicial, porque ocurrió un incidente con la empresa especializada en las soldaduras y se tardaba mucho en que el fabricante del prototipo volviese a hacerlo con nuestros planos'.

Pero la tenacidad, la apuesta indudable por su actividad y trabajo diario y un cuidado minucioso con la ecología han convertido a Thermo Cooling en una apuesta singular en el campo de las aplicaciones electrónicas.

Datos básicos

Carácter. El origen de su nombre proviene de la que es considerada la lengua universal por excelencia. Las aspiraciones de Thermo Cooling a alcanzar una expansión internacional le llevaron a la creación de una marca que resumiese su actividad en dos palabras inglesas. Así, la empresa descubrió un signo de identidad que, en palabras de su consejero delegado, José Manuel Mier, 'no estaba reservado por ninguna otra empresa de la competencia, lo que hoy en día es rarísimo'.

Plantilla. La empresa está compuesta por un total de nueve trabajadores, organizados en los distintos departamentos que forman la compañía. Entre ellos se encuentran las divisiones de marketing, gerencia, informática, administración, producción, diseño mecánico, I+D y taller. Sin embargo, el comienzo de la fase productiva supondrá que en un futuro muy próximo la plantilla adquiera mayores dimensiones.

Ventas. El negocio de Thermo Cooling es, por el momento, relativamente modesto. Las ventas hasta ahora son muy escasas, por lo que todavía no se puede hablar de una facturación estable. Sin embargo, Mier advierte que 'todos los indicadores señalan que va a ser un buen producto, no sólo a nivel nacional, sino también a escala internacional'. De la misma manera, la empresa cántabra no piensa en las inversiones en el exterior hasta que finalicen sus proyectos.

Clientes. En su cartera de clientes se puede encontrar casi cualquier sector imaginable. La industria petroquímica, la cementera, los ferrocarriles, los metros y la industria de comunicación son algunos de los usuarios de sus proyectos de frío industrial. En la otra cara de su misma moneda, los productos para enfriar botellas están enfocados principalmente al mundo de la hostelería.

Un sistema de cocción para la hostelería

Los restauradores se han convertido en clientes potenciales para la ingeniería cántabra. Cobatem, su termostato de cocción múltiple a baja temperatura, es un sistema útil y novedoso enfocado hacia el mundo de la hostelería.

Así, las innovaciones que presenta el sistema ideado por Thermo Cooling no son pocas. Cobatem dispone de tres zonas de cocción independientes, un solo display que controla digitalmente las características de cada zona de cocción, la posibilidad de programar de forma diferente teniendo en cuenta el tipo de alimento y el peso y un calentamiento ultrarrápido.

Y para ilustrar con la experiencia, Cobatem se puso a prueba en dos restaurantes santanderinos, El Serbal y Deluz. Sus responsables, Fernando Saiz de la Maza y Carlos Zamora, pidieron a la empresa cántabra un aparato de cocción con mejores prestaciones que el existente en el mercado, el Ronner, desarrollado por los cocineros catalanes Joan Roca y Narcís Caner.