Renta variable

Los inversores buscan efectivo ante los vaivenes de la renta variable

Los gestores, tras los temblores bursátiles de agosto, se sienten más seguros con dinero en metálico y se han alejado del riesgo. Pero sin pánico. Un 90% se desmarca del histerismo y asegura que el temor a una posible falta de liquidez no provocará una recesión en el próximo año.

Buscar la tranquilidad que ofrece el dinero en el bolsillo a la vez que se reduce la exposición en renta variable. Un 51% de los gerentes recomendó no aumentar la cartera bursátil en agosto ante el 31% que lo aconsejó en junio, según la encuesta mensual entre gestores de fondos realizada a nivel mundial por Merrill Lynch, presentada ayer. La aversión al riesgo, desatada por los temores a una posible falta de liquidez, ha empujado a los inversores a aumentar sus tenencias en efectivo y en bonos, al tiempo que les aparta de las impredecibles cotizaciones en el parqué.

La encuesta, elaborada entre el 2 y el 9 de agosto, constituye la radiografía más actual de los gestores durante la reciente caída de los mercados. Los resultados, sin embargo, no muestran ruptura alguna con la tendencia anterior a las intervenciones de los bancos centrales en el mercado, que empezaron el pasado día 9. 'Estamos sorprendidos porque es menos pesimista de lo que esperábamos', reconoció el consultor de la encuesta, Davis Bowers.

Un sondeo similar entre gestores españoles que Lipper elaboró el mes pasado ya apuntaba un refugio hacia la liquidez que, ante el retroceso de la renta variable, se afianzaba como apuesta dominante en el conjunto de carteras. Los gestores buscaban entonces calma ante la volatilidad, después agudizada por el deterioro de los mercados de crédito y los temores ante la liquidez. Pero las expectativas positivas se mantienen, pese a las dudas que planean sobre el mercado.

'La gente se ha vuelto más temerosa al riesgo', apuntó Bowers, 'pero su actitud ante el mercado no ha cambiado'. El balance de efectivo creció un punto desde el mes de julio, situándose en el 4,4%, en lo que parece ser una retirada táctica: más del 90% de gestores estima 'improbable' que la economía entre en un proceso de recesión en los próximos doce meses y los inversores, incluso, consideran la ola vendedora de las Bolsas como una oportunidad de compra a medio plazo. 'Los gestores opinan que el problema es crediticio o financiero pero en ningún caso macroeconómico', concluyó Bowers.

Los inversores mantienen además su fe en los mercados emergentes. Más de un 30% apuesta por que éstos cuentan con el pronóstico de ganancias corporativas más favorable, superando a la zona euro, que se había mantenido en primer lugar en todo 2007.