Fondos

Víctimas de la crisis crediticia

Bancos, fondos 'hedge' y de capital riesgo son los principales damnificados.

El pasado mes de julio experimentó el momento crítico de algo que se venía barruntando ya durante varios meses. Esto no es otra cosa que fuertes caídas y extraordinaria volatilidad en los mercados de crédito, al calor de las dudas sobre el negocio hipotecario en Estados Unidos. En realidad no todo se reduce a los problemas de las hipotecas de alto riesgo en Norteamérica, sino que la facilidad con la que todos los actores del mercado conseguían financiación ha llevado a lo que podría calificarse como 'la burbuja del crédito'. Los afectados por la misma son prácticamente todos pero bancos, fondos hedge y fondos de capital riesgo son quizás algunos de los más obvios.

A día de hoy todavía es difícil de saber hacia dónde nos dirigimos: si a una crisis en toda regla que se lleve por delante el excelente crecimiento económico global o simplemente a una sana y necesaria corrección, que valore los diferentes niveles de riesgo como debe. El análisis frío de los indicadores macro quizás nos incline más hacia lo segundo pero sin duda el equilibrio es delicado y, por ejemplo, la quiebra de más y mayores fondos hedge podría llevarnos a un escenario de pánico sistemático y la entrada en un círculo vicioso con consecuencias fatales para la economía y los mercados financieros.

Bastantes inversores se preguntarán cómo afecta todo esto a la industria de los fondos de inversión y qué tipo de fondos pueden ser los que sufran mayor daño. Posiblemente las categorías de fondos más directamente afectadas son lógicamente aquellas que invierten en aquella deuda de más alto riesgo. Estos son los fondos que invierten en bonos de alto rendimiento (high yield en su terminología anglosajona), conocidos también como bonos basura. No son otra cosa que deuda emitida por compañías con una situación financiera no demasiado sólida y que por tanto han de pagar a sus tenedores una rentabilidad más elevada ya que el riesgo de impago es mayor. La diferencia en el rendimiento que ofrecen con respecto a la deuda de máxima calidad crediticia, como pueden ser por ejemplo los bonos del Tesoro Norteamericano o los bonos del gobierno alemán, es lo que se conoce como diferencial o spread.

Pues bien, estos diferenciales se ampliaron de manera muy violenta durante las últimas semanas de julio. Concretamente, el diferencial de los bonos basura norteamericanos con respecto a los bonos del Tesoro se incrementó en 128 puntos básicos durante julio, para cerrar el mes en los 424 puntos básicos, según uno de los índices de Merrill Lynch más usados. Es decir, un bono de alto rendimiento por término medio tenía que proporcionar un 4,24% más que un bono del Tesoro equivalente. Los resultados de este brusco movimiento son fuertes caídas de los precios de estos bonos, con su inmediato traslado a las rentabilidades de los fondos. Así, los fondos disponibles a la venta en España, pertenecientes a la categoría Renta Fija Alto Rendimiento en Dólares, sufrieron una pérdida media en euros del 4,24%. Fue la categoría de fondos de renta fija con el retorno negativo más alto. Las otras categorías de Renta Fija Alto Rendimiento, incluyendo la de Euros, copan también la clasificación de mayores pérdidas en el mes de julio, todas ellas por encima del 3% negativo.

Existe otra renta fija de alto rendimiento como es la deuda emergente, bastante popular en los últimos años, y que tampoco se ha librado de las pérdidas como pudiera esperarse. Las caídas aquí, sin embargo, han sido bastante menos pronunciadas, seguramente porque la confianza en el devenir y los fundamentales de bastantes de las principales economías emergentes es más elevado que lo ha sido en mucho tiempo. Las pérdidas medias para los fondos que invierten en estos bonos rondaron el 2%, en parte por la depreciación del dólar, aunque en el caso concreto de los fondos pertenecientes a la categoría Renta Fija Emergente Europea, el retorno fue positivo.

Algunos inversores se preguntarán si sólo los fondos de renta fija de mayor riesgo son los grandes perdedores cuando los mercados de crédito se ponen muy feos. La respuesta es que la bolsa también se ve afectada pero no toda de la misma manera, ya que existen determinados sectores especialmente sensibles. En particular, los sectores inmobiliarios y financieros, ya que su relación con el crédito es mucho más directa. Por ello, no sorprende ver a los fondos pertenecientes a las categorías de Renta Variable Sector Inmobiliario y Renta Variable Sector Banca & Finanzas liderando las pérdidas del mes de julio.

La otra cara de la misma moneda

¦bull; Se suele decir que tras la tormenta viene la calma. En los mercados financieros habitualmente tras la tormenta viene el rebote.

¦bull; En el caso de la tormenta crediticia así se ha producido aunque, por el momento, haya sido considerablemente esporádico, breve y tenue.

¦bull; Aquellos valientes y arriesgados inversores, que se apunten a la teoría de que todo esto sólo es algo temporal, pueden esperar un importante rebote alcista en las próximas semanas o en los siguientes meses en las categorías de fondos del gráfico.