Pedro Mejía

'Hemos pedido a Bruselas un control doble frente a los textiles chinos'

El número dos de Clos explica los planes para hacer frente a la nueva avalancha de prendas de vestir chinas que podría generarse a fin de año, cuando venza la actual moratoria

'Hemos pedido a Bruselas un control doble frente a los textiles chinos'
'Hemos pedido a Bruselas un control doble frente a los textiles chinos'

Ha permanecido al frente de la Secretaría de Estado de Turismo y Comercio en la etapa de José Montilla y en la actual de Joan Clos. Después de dos años con resultados muy negativos en el sector exterior de la economía española, 2006 y 2007 apuntan a una mejora que compensará en parte la moderación de la demanda interna. Pedro Mejía explica sus expectativas.

¿En qué situación está la cuota de mercado de los productos españoles en el comercio mundial?

El año pasado las exportaciones españolas crecieron un 10%, ligeramente por encima del comercio global, lo que significa que ganamos cuota. En todo caso, hay que tener en cuenta el fuerte aumento del valor de las importaciones mundiales de productos energéticos y la fulgurante entrada de los países emergentes, que han reducido la tarta para los más avanzados. España se mantiene entre el 1,9% y el 2% del total mundial.

Parece que, por fin, asistimos a una recuperación de márgenes...

Así es. Hubo una reducción entre 2004 y 2005, pero el año pasado se empezaron a recuperar los precios de exportación y con ellos los márgenes. Yo creo que eso es bueno, siempre que se pueda mantener el volumen, o incluso que compense una moderación del volumen.

Mayo se saldó con buenos resultados de exportaciones, importaciones y déficit comercial, que coincidieron en crecer un 6,7%. ¿Modifica eso sus previsiones para el año?

Para 2007 mantenemos nuestras expectativas: exportaciones creciendo en torno al 7% e importaciones alrededor del 7,5%. Mi esperanza es terminar con un crecimiento del déficit comercial ligeramente inferior al 10%. Pero debo destacar que, en el ámbito de las importaciones, están creciendo las más ligadas a la producción, como bienes de equipo y productos intermedios, mientras se modera la importación de bienes de consumo. Es decir, se reduce el incremento global, y su composición es más sana.

Una de las principales medidas de la legislatura sobre comercio exterior ha sido el incentivo a las exportaciones con alto contenido tecnológico. ¿Han observado avances?

Esa es la percepción general que manejamos. Hay que tener en cuenta que los cambios en este ámbito son lentos, de carácter más tendencial que cuantitativo en el corto plazo. Pero creo que nos movemos en esa dirección de elevar la carga tecnológica.

¿Y qué hay de los planes integrales de desarrollo de mercados?

Buscan reducir la dependencia que tenemos de la Unión Europea, y ya han empezado a dar resultados. Las ventas a la UE representaron el año pasado entre 2 y 3 puntos menos de lo que lo hacían en 2004, aunque es probable que remonten algo este año por la recuperación económica de la zona euro. En los países con plan específico hemos observado incrementos del comercio, la inversión y el turismo recibido. En general, superan las medias globales, y también los resultados anteriores de los propios países.

Ya han presentado el plan sobre Corea del Sur y falta el de Turquía para completar 11 planes. ¿Con qué financiación contará este último?

El Pidem de Turquía está dotado con 200 millones de euros. No están destinados tanto a apoyo financiero como en otros países con comercio menos desarrollado, sino que tendrá una importancia crucial la promoción y el fomento de la inversión española.

Se cumplen ahora dos años de la crisis del textil con China, cuando toneladas de cargamento de esa procedencia se apilaban en las aduanas europeas. ¿Han previsto alguna medida adicional para cuando acabe, en diciembre de este año, la moratoria decidida entonces?

En 2005, ante la avalancha de prendas de vestir, se acordó con Pekín que se autolimitara en diez categorías hasta fin de este año. No pedimos que se extienda el periodo, porque no habría quórum en la UE. Lo que hemos hecho es pedir a la Comisión Europea que negocie con Pekín un sistema de doble control, de modo que sus autoridades sólo dejen salir la mercancía con licencia de exportación y Bruselas pueda conocer la afluencia real de productos procedentes de China, para que no nos encontremos con una situación como la de 2005. Esta iniciativa cuenta con el consenso de los 27.

También crecen las voces para que Pekín deje flotar su moneda...

Estados Unidos cree que se mantiene infravalorada, lo que perjudica su saldo comercial. La acumulación de superávits no es buena para China y no genera cooperación. Pero también la UE cree que el potencial de las empresas europeas es superior al que reflejan las estadísticas, por las trabas impuestas por las autoridades chinas. Pekín dice que está tomando medidas de liberalización, pero aún no las hemos visto realizadas. Respecto a España, han levantado las trabas para la importación de carne de porcino, y sólo quedan ajustes técnicos para abrirla. Esperamos que, a corto plazo, sean las fuerzas del mercado las que decidan.

¿Mantiene la esperanza en que se cierre la ronda de Doha de la OMC?

Los paquetes negociadores empiezan a ser importantes, pero el camino sigue sin ser fácil. La UE ha cedido bastante y podemos estar en disposición de ceder más si los demás hacen ofertas equiparables. Europa jugará si los demás juegan. Queremos que el esfuerzo en materia agrícola se compense con reducción de barreras en otros países desarrollados y, sobre todo, en los emergentes, de momento los más reticentes. Estamos mejor que hace algunos meses, pero las incertidumbres permanecen.

'Hay una mejora de los ingresos significativa'

Como todos los años en fechas estivales, la evolución del turismo se revela como una de las claves para comprender la economía española. El secretario de Estado se muestra optimista, sobre todo en el plano de los ingresos.

¿Qué cifras barajan para el turismo procedente del extranjero para esta temporada?

Partimos de un primer semestre bueno, con un incremento del número de turistas del 2% respecto a 2006, que ya fue un ejercicio excepcional. Si consideramos que entonces llegaron unos 60 millones de turistas, un 2% de incremento significaría 1,2 millones, equivalente a la cifra total de algunos países no muy lejanos. Pero lo más importante es la mejora de los ingresos.

¿Cómo está evolucionando el impacto económico de las llegadas?

Según los datos de la balanza de pagos, los ingresos crecieron hasta abril un 4,8%, y las estimaciones de junio apuntan a incrementos igualmente significativos. En cuanto al verano, el número de llegadas crecerá entre el 2% y el 2,5%, y los ingresos lo harán ligeramente por encima.

¿Eso indica que el gasto medio por turista está aumentando?

En realidad, el gasto total por individuo se mantiene estable, pero la duración de las estancias se acorta. De modo que el gasto diario aumenta, en línea con lo deseable. No tenemos tanto interés en que crezca el número de llegadas, porque supone mayor presión para el territorio. Lo crucial es que aumente su calidad y, por tanto, los ingresos.

¿Pasando al ámbito interno, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, aboga por ampliar aún más los horarios comerciales. ¿Tienen prevista alguna iniciativa homogeneizadora entre comunidades?

La ley estatal establece un mínimo de aperturas en festivos, y da toda la flexibilidad a las comunidades autónomas para que delimiten el número máximo. Casi todas menos dos se han acomodado a ese mínimo, pero, como en el caso de Madrid, no es competencia de la Administración central acotar los máximos.