Mercados

La crisis hipotecaria de EE UU trastoca las expectativas de tipos

La tempestad que azota los mercados ha cambiado las expectativas sobre los tipos de interés en EE UU. El consenso espera que la Reserva Federal mantenga el precio del dinero en el 5,25% hoy, pero ya da casi por seguro un recorte en la parte final del año, medida a la que se otorgaban escasas posibilidades hace tan sólo tres semanas.

La sacudida que ha supuesto la desaceleración del mercado inmobiliario en Estados Unidos marca la actualidad en Wall Street. La suspensión de pagos decretada ayer por American Home Mortgage es uno de los últimos episodios de la crisis hipotecaria, noticia que compartía actualidad con la dimisión de Warren Spector al frente de Bear Sterns, otra víctima reciente.

El temor a una contracción del crédito que dificulte la financiación, contagie a otros segmentos de actividad y repercuta en el crecimiento económico ha mermado de manera clara el ánimo de los inversores. El propio secretario del Tesoro, Henry Paulson, llamó a la calma hace unos días al asegurar que la economía estadounidense puede capear sin problemas la crisis hipotecaria. Pero las palabras sirvieron de poco en Wall Street, donde el Dow Jones se ha visto sacudido con un retroceso del 3,79% desde el 19 de julio, a pesar de la notable mejora de ayer, y que ha visto las jornadas más negras en varios años.

En este contexto, la reunión de la Reserva Federal de hoy cobra especial relevancia. El consenso no espera cambios en los tipos de interés; prevé que se mantengan en el 5,25%, pero sí se espera algún tipo de respuesta de la autoridad monetaria a la situación actual.

'El temor a la inflación se va a desactivar y primará el riesgo de crecimiento económico'

'Los mercados estarán atentos a la evaluación que haga del estado de la economía, y en especial a cualquier referencia sobre la crisis del mercado hipotecario. Algunos inversores esperan que la Reserva Federal acuda al rescata de considerarlo necesario', señalan desde Link Securities. Una expectativa que se refleja en la evolución brusca que han experimentado los futuros en las últimas semanas.

A mediados de julio el mercado apenas daba posibilidades a un recorte de tipos este año. 'En junio esta expectativa cayó al 4% pero en los últimos días se vuelve a hablar de ello', comenta Marta Campello, de Abante. Los inversores, de hecho, han adelantado esta expectativa a octubre, según reflejan los futuros, que ya dan una probabilidad cercana al 60% a una bajada hasta el 5% ese mes. Incluso hay entre un cuarto y un tercio de probabilidades de que el recorte llegue antes del 21 de septiembre. O, al menos, es lo que se paga en los mercados de futuros.

Para noviembre el recorte se da por seguro. Eso supone que en la reunión del 31 de octubre la Reserva Federal mueve ficha, algo impensable hace tan solo unas semanas. Entonces los futuros daban una probabilidad del 18% a esta opción.

Las expectativas para el año que viene también se han visto alteradas. Las apuestas a favor de otro recorte de tipos en enero rondan el 68%, mientras que para febrero ya se da por seguro otro cuarto de punto que sitúe el precio del dinero en el 4,75%.

En los últimos meses Bernanke ha reiterado una y otra vez que la inflación es el principal riesgo para la economía. Está por ver si ante los últimos acontecimientos -desplome bursátil, desaceleración inmobiliaria y ralentización del consumo- cambia de sesgo y señala mayores riesgos para el crecimiento, algo que anticipan algunos expertos. 'El temor a la inflación se va a desactivar y va a primar el riesgo de crecimiento económico', comenta Josep Prats, de Ahorro Corporación.

Los datos de empleo del viernes reflejaron un incremento del paro hasta el 4,6%. Pero el repunte del petróleo -ayer retrocedió para cerrar en 71,17 dólares- amenaza con avivar tensiones inflacionistas, algo que Bernanke teme. Así lo expresó en su última comparecencia ante el Congreso en julio, al recordar que no está convencido de que la caída reciente de la inflación se pueda mantener.

Los resultados crecen un 7,8% en el segundo trimestre

Wall Street aún tiene motivos para el optimismo. En el terreno empresarial las cosas pintan bien. Los balances de las empresas siguen en forma y los beneficios aún crecen a buen ritmo.

A falta de los últimos coletazos de la temporada de resultados -414 de las 500 empresas que componen el índice S&P 500 han presentado ya sus cuentas del segundo trimestre- todo indica que los beneficios empresariales crecieron un 7,8%, según la última proyección elaborada por Reuters, una cifra superior al 6,8% estimado la semana pasada y el 6% que se esperaba en abril.

La salud y la tecnología son los dos sectores que van camino de registrar los mejores comportamientos, con crecimientos que ronden el 15% y el 13% respectivamente, mientras que el consumo cíclico y la energía registran hasta la fecha las cifras menos favorables, en concreto una caída del 1% y un repunte del 7% respectivamente.

En cuanto a las pistas que han dado las empresas para los meses venideros, las cosas están en tablas. Así, mientras 200 empresas han dado previsiones positivas, 195 han dado estimaciones negativas.

Las empresas tienen el reto de manteniendo o superando las expectativas del mercado y mientras lo consigan los mercados deberían volver a la normalidad, según comentan los expertos. Eso sí no descartan un fin de año repleto de sustos. 'Es difícil que las noticias mejoren en el corto plazo ya que más instrumentos financieros necesitarán refinanciación en los próximos meses y probablemente el sentimiento más que los fundamentales moverán el mercado', concluyen desde Dexia Asset Management.