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Abogados deportivos, el soporte legal de los 'cracks'

La sofisticación del fútbol dispara la demanda de consejo legal

Abogados deportivos, el soporte legal de los 'cracks'
Abogados deportivos, el soporte legal de los 'cracks'

El contencioso que Schuster mantuvo con el F. C. Barcelona, allá por 1989, cuando repartía los mejores centros al área de Europa, puede considerarse el primer reto serio que el deporte planteó a un despacho de abogados español. El conflicto duró dos años y en su defensa trabajaron los profesionales de Soler-Padró, una casa que hoy apenas toca el derecho deportivo: 'En España es conocida nuestra antigua relación con el Barcelona o el Atlético de Madrid, pero con la entrada de grandes bufetes en este campo era complicado competir', explica Carlos Moreno, socio del bufete.

Dos décadas después, las grandes firmas y pequeños despachos boutique aprovechan el tirón de los derechos de imagen, el patrocinio, los complicados traspasos, la irrupción de los fondos de inversión en los fichajes, los problemas de los clubes con Hacienda y demás para hacer caja. 'A medida que el deporte crece en complejidad, lo hace también la necesidad de asesoramiento especializado', opina José Rodríguez, ex ciclista que trabaja al frente del área de Derecho Deportivo de Landwell-PwC. Su colega de profesión, Javier Hervás, de Cuatrecasas, atesora 12 años de experiencia defendiendo a entidades deportivas y jugadores. æpermil;l es testigo de lo que cambian los tiempos: 'La redacción del contrato de una estrella como Ronaldinho no tiene nada que envidiar al del presidente de una gran empresa, pero hace años el deporte estaba mucho menos profesionalizado', asegura quien debutó con el contrato del portero Andoni Zubizarreta con el Valencia.

Los interlocutores de los abogados tampoco son los mismos. Figuras como la de Clemente Villaverde, en el Atlético de Madrid, o José María Cruz, ex jefe de Ernst & Young en Sevilla y hoy director general del Sevilla C. F., han elevado notablemente la profesionalización de los clubes.

Grandes o pequeños, los bufetes coinciden en que la abogacía española cuenta con algunos de los mejores profesionales, contratados en toda Europa e incluso Asia y EE UU. Hablar varios idiomas, conocer el derecho suizo (por el que se rigen instituciones como la FIFA), o bregar con los caprichos del último astro son su pan de cada día. 'El doping, la explotación de derechos de televisión, las tecnologías aplicadas a la competición y la normativa FIFA es de lo que más trabajo nos da en estos momentos', dice Javier Ferrero desde Garrigues Sports & Entertainment. Su compañero de despacho, Julio Senn, añade que 'el nuevo reglamento de trabajadores extranjeros y todo lo que tiene que ver con fiscalidad son temas de la máxima actualidad'.

Los grandes incluyen entre sus servicios una red internacional sin miedo a los problemas transfronterizos, mientras los despachos boutique se basan en la relación personal, precios competitivos y en el nombre de un contrastado abogado. 'Llevo 20 años trabajando en esto y la experiencia me ayuda a competir en un mercado copado por despachos de renombre', defiende Juan de Dios Crespo Pérez, entre cuyas últimas tareas figura la defensa del Valencia C. F. por el comportamiento antideportivo de varios jugadores en partido de Champions.

Obligatorio hojear la prensa deportiva

De igual modo que un analista de Bolsa está al tanto de la actualidad económica, un experto en derecho deportivo debe conocer hasta el último fichaje, sanción por dopaje, negociación de derechos de imagen... Y no basta con leer prensa deportiva: 'Te tiene que gustar el deporte porque es de lo que hablas continuamente con el cliente, pero que nadie piense que estamos todo el día con las estrellas. No somos representantes', dice Javier Hervás, socio de Cuatrecasas, despacho que representa a Ronaldinho.

La experiencia como ciclista profesional me ayuda en mi trabajo', subraya José Rodríguez desde Landwell, 'para mi es mucho más sencillo entender al cliente y captar pequeños detalles que atienden a códigos del deporte'.

La herramienta de estos abogados es una normativa que, aunque con varios años, sigue siendo modélica: leyes como la del Deporte de 1990 o la popular 1006 que rige las relaciones laborales de los deportistas, de 1985, 'son tomadas como modelo en toda Europa', dice Hervás... Aunque también las hay criticables: 'Los clubes esperaban muchos más de la Ley de Mecenazgo', opina Rodríguez.

Protagonistas

Javier Hervás. Las reuniones del área de derecho deportivo de Cuatrecasas, con 10 años de experiencia en Derecho Deportivo, sientan en la misma mesa a 12 abogados fijos y entre tres y ocho que suelen prestar cobertura si son requeridos. Javier Hervás es uno de los responsables del equipo que asesora legalmente a Ronaldinho, Xabi Alonso, Arteta o, anteriormente, a Zidane.

José Rodríguez. El jefe de Derecho deportivo de Landwell-PwC coordina un equipo de siete abogados. En uno de sus últimos casos, el ciclista âscar Pereiro ha demandado al rotativo Il Giornale por relacionarle con la operación 'Puerto'. La firma también ofrece asesoría y consultoría legal en deporte.

Juan de Dios Crespo Pérez. Considerado como uno de los mayores expertos en cuestiones legales relacionadas con el fútbol y de los pocos españoles que trabaja con el TAS (Tribunal Arbitral du Sport). Opera desde el pequeño bufete Ruiz Huerta & Crespo, una alternativa a los grandes despachos.

Javier Ferrero y Julio Senn. 16 abogados integran el equipo de Sports & Entertainment del bufete Garrigues y otros 18 profesionales de la casa ofrecen apoyo cuando es necesario. Al frente, Javier Ferrero y Julio Senn. Entre sus últimas actuaciones destacan la defensa del entrenador Vicente del Bosque ante el Besiktas turco por incumplimiento del contrato, o el asesoramiento legal a las candidaturas olímpicas Madrid 2012 y Madrid 2016. Esta filial de Garrigues debe al deporte el 65% de su negocio y, de esta cuota, el 70% tienen que ver con el fútbol.