Ceses

Guerra abierta por el control de la primera funeraria española

La junta de accionistas de Funespaña celebrada esta semana aprobó el cese de los cuatro consejeros independientes y de José Ignacio Rodrigo como presidente de la primera funeraria española, que cotiza en Bolsa, según accionistas presentes en dicha junta.

El cese de Rodrigo ha sido impulsado por la familia Valdivia, que controla más del 40% del capital, apoyado por otros accionistas de referencia, como el empresario catalán Esteve, con más del 5% del capital.

Fuentes cercanas a José Ignacio Rodrigo indican que el ejecutivo ¢no quiere ser presidente de Funespaña en estas condiciones, pero tampoco tiene planeado vender sus acciones¢. Rodrigo tiene previsto, según las fuentes consultadas, enviar a la CNMV hoy mismo un comunicado dando cuenta de una posible operación de competencia desleal de Juan Antonio Valdivia, indicando que posee participación en una funeraria que opera en Almería compitiendo con Funespaña.

El hasta ahora presidente de Funespaña considera que el modelo de negocio de la compañía ¢está agotado¢ y defiende desde un cambio de nombre de la empresa y de su domicilio social (en la actualidad en Almería) hasta del rumbo del negocio (Rodrigo defendía la operación de compra de Continental Auto, la empresa de autobuses del grupo ACS vendida a Nacional Express).

Las diferencias de visión de negocio entre la familia Valdivia y Rodrigo suceden en plena celebración del juicio en Madrid sobre la compra, hace 15 años, presuntamente fraudulenta según el fiscal, de la funeraria municipal de Madrid por parte de Funespaña. Las acciones de la compañía caían a las dos de la tarde de hoy un 1,11% a ocho euros.