Turismo

Los grupos turísticos avisan de un frenazo en la demanda interna

El empresariado del lobby Exceltur avisa de que el turismo se ralentiza, sobre todo, en la costa. Entre otras causas, se debe a una desaceleración de la demanda interna, que compensaba en los últimos años la caída del gasto de extranjeros. El año empezó a buen ritmo, pero pinchó en el segundo trimestre. Esta situación ha obligado al sector a corregir sus estimaciones para el cierre del año: menores ingresos (-0,4) y un PIB turístico del 2,5% (frente al 3,2% previsto en enero).

Los empresarios del turismo son más pesimistas que el Gobierno. 'No será un año malo, pero sí menos bueno', dijo ayer el vicepresidente de la alianza turística Exceltur, José Luis Zoreda. 'El sector de hoteles, de agencias de viajes y de transporte tiene que pedalear más para avanzar algo menos', explicó Zoreda de forma simbólica. Esto significa que recibirán más turistas (un 2,7% más que en 2006), pero los ingresos caerán un 0,4% al cierre del año. Tendremos un gasto por visitante menor (-3%), lo que se traducirá en un PIB turístico del 2,5%, frente al 3,2% que habían pronosticado los empresarios en enero, cuando todo iba sobre ruedas. 'Si la economía a española avanza al 3,5%, la industria del turismo está creciendo un 30% por debajo del resto de los negocios nacionales', se lamentó Zoreda.

Los datos reflejados en la Encuesta sobre Perspectivas Turísticas realizada por el lobby durante el segundo trimestre han obligado a los empresarios a variar su pronóstico. En ella, se recoge que la actividad turística, sobre todo la hotelera de la costa, se ha ralentizado. A este respecto, Zoreda puso una señal de alarma: 'existe una desaceleración de la demanda interna (que representa el 50% del total del turismo), sobre todo, en el segmento familiar de sol y playa'.

En el trimestre, la venta de productos como el paquete turístico cayó un 11%, explicó âscar Perelli, responsable del estudio. Una de las causas de esta situación es la subida de tipos de interés y la salida de los españoles hacia el extranjero. 'Todo el gasto que desembolsan fuera no lo hacen dentro', agregaron en Exceltur. Tampoco la demanda extranjera marchó bien en el trimestre. A pesar de que los niveles de las reservas para verano se mantienen similares a los de 2006, las pernoctaciones registradas entre enero y abril sólo avanzaron un 0,3%, lo que supone igualarse a los niveles registrados hace siete años. La peor parte se la llevaron los hoteles del litoral, donde la caída de las estancias fue del 1,3%.

'En el segundo trimestre, fueron necesarios 10,2 millones de turistas para tener 6,6 usuarios de hoteles, mientras que en 2000, se requerían ocho millones para tener 5,8 millones de clientes de establecimientos. Además, 'están influyendo factores como la fuerza del euro que supone un abaratamiento para los turistas europeos de aquellos destinos que pagan en dólares, como Caribe o Mediterráneo Oriental. También el sector ha estado influenciado por el buen tiempo en Europa, que reduce el deseo de los turistas de buscar temperaturas más cálidas. Zoreda también achacó este cambio a la creciente competencia de destinos que no se han visto afectados por la inseguridad a diferencia de otros años, como Túnez, Turquía o Egipto.

Por el contrario, Zoreda apuntó 'buenas expectativas para los hoteles de ciudad, que contarán con crecimientos superiores a los de costa, (6,6% más), sobre todo en Madrid, Barcelona y Valencia, donde se ha celebrado la Copa del América. También el optimismo se ha asentado en las empresas de alquiler de coches y agencias de viajes.

Los problemas no afectan al verano', según el lobby

José Luis Zoreda señala que los empresarios turísticos prevén un verano similar al del pasado año, porque, pese a los préstamos contraídos por los españoles y la subida de los tipos de interés, la deceleración no afectará a la temporada alta. 'La menor renta disponible para viajar se verá superada por el deseo del turista de disfrutar de vacaciones', explicó. En cuanto a los mercados internacionales, Exceltur destaca el aumento de turistas italianos (gracias al aumento de las low cost), cuyas pernoctaciones crecieron un 9,4% en el segundo trimestre. La caída de Reino Unido, Alemania y Francia se ha visto compensada por el turismo procedente de Irlanda, Austria y países nórdicos.

El Ejecutivo prevé que la llegada de turistas en verano tendrá un crecimiento similar al del pasado año, cuando se elevó un 1,6%. España podría recibir un millón de turistas más que en 2006.