Fondos de inversión

Próxima Alfa lanza un 'hedge fund' que invierte en grandes empresas europeas

La CNMV dio el visto bueno ayer para la comercialización del fondo Sleipnir, un hedge fund de la plataforma Próxima Alfa, que se centrará en el mercado europeo. La gestión del fondo correrá a cargo de Auriga Securities, una joven empresa que espera obtener entre un 15% y un 20% de rentabilidad anual.

Desde que hace poco más de un año la CNMV aprobó la circular sobre fondos de inversión libre, se han inscrito ya diez hedge funds puros. El último, bautizado con el nombre de Sleipnir, se caracteriza por ofrecer un valor liquidativo mensual, invertir en grandes compañías europeas y tener un perfil de riesgo alto.

Carlos Hernández, director de inversiones de Auriga Securities, explica que invertirán mayoritariamente en empresas del Euro Stoxx 600, que aglutina a compañías europeas que no tienen problemas de liquidez. Así, el fondo puede permitirse ofrecer reembolsos cada 30 días y no mantener periodos de lock up, es decir, que el partícipe podrá deshacer posiciones desde el primer momento. Eso sí, el fondo grava con una comisión del 5% los reembolsos realizados antes de seis meses desde el momento de la suscripción.

La estrategia de inversión es long-short, que consiste en combinar posiciones largas y cortas en acciones a fin de generar valor en la cartera. Ello posibilita obtener rentabilidades independientemente de la tendencia de las Bolsas. Hernández defiende que el fondo es totalmente neutral a los vaivenes del mercado.

El índice de hedge funds CSFB/Tremont de estrategia long-short suma una rentabilidad en el último año de un 17,58%. Algo peor es el comportamiento del índice global, cuya revalorización asciende a 15,43%. Los gestores de Sleipnir vaticinan que obtendrán una rentabilidad de entre el 15% y el 20%, con una volatilidad del 10%, según reza el folleto. Aunque Hernández asegura que la volatilidad será menor.

La legislación española establece en 50.000 euros la inversión mínima para acceder a estos productos. En el caso de Sleipnir se requiere un mínimo de 200.000 euros y se recomienda un plazo orientativo de la inversión de tres años.

El director de inversiones espera que en agosto tendrán ya unos 50 millones para empezar a operar en el mercado. Auriga trabaja mediante estudios cuantitativos. Según Hernández, en España -donde los hedge funds son una experiencia reciente- aún se cree que un equipo pequeño puede dedicarse a gestiones globales. Desde Auriga, pretenden huir de esa praxis y dedicarse a invertir sólo a partir de modelos matemáticos. Ello, además, permite escapar de operaciones subjetivas demasiado influenciadas por el estado de ánimo del mercado.

La capacidad de apalancamiento es una de las características de los hedge funds, aún así, Hernández defiende que el fondo no recurrirá en exceso a esta práctica.