Mercados

Almunia avisa de que el mercado no valora bien los riesgos

El mercado no está poniendo en precio el riesgo existente y la consecuencia es que, dado el grado de apalancamiento presente, una crisis del sistema tendría un impacto mayor que en el pasado. El aviso fue lanzado ayer por el comisario europeo de asuntos económicos y monetarios, Joaquín Almunia.

Almunia avisa de que el mercado no valora bien los riesgos
Almunia avisa de que el mercado no valora bien los riesgos

El dicho de que nada dura para siempre es un axioma que en las finanzas suele cumplirse de forma implacable. El Banco de Basilea, el banco central de los bancos centrales, lo advierte en su informe anual: 'Todas las grandes crisis del siglo XX cogieron por sorpresa a la mayoría de expertos, que andaban proclamando el advenimiento de una nueva era virtuosa. Todas esas suposiciones resultaron estrepitosamente erróneas'. Ahora que los mercados van hacia el quinto ejercicio alcista consecutivo, el comisario europeo Joaquín Almunia se lo recordó ayer a los inversores reunidos en un hotel madrileño: 'Las innovaciones financieras han reducido la probabilidad de una crisis, pero esta menor prima de riesgo no oculta que, si llega una crisis, su impacto será mayor que en el pasado'.

Almunia explicó que productos de inversión como los derivados o las compras apalancadas de hedge funds y empresas de capital riesgo 'aún no se han visto sometidas a la presión del mercado'.

La irrupción de los hedge funds y la industria de capital riesgo ha transformado todo el panorama. 'Los instrumentos de financiación sofisticados, que han revolucionado el sector, combinados con la alta liquidez pueden hacer que los precios no reflejen correctamente la estimación de riesgo', afirmó el comisario. 'La caída de los spreads de la deuda entre sociedades con grados de solvencia distintos, los bajos índices de volatilidad y la elevada liquidez representan una situación que no es sostenible y eso va a tener consecuencias entre aquellos que han acumulado un alto endeudamiento, sean empresas o familias', añadió.

Lo que teme el Gobierno de la UE es que los estándares de percepción de riesgo se hayan deteriorado, justo en un momento en el que la globalización de la actividad financiera hace que 'las autoridades supervisoras tengan más difícil localizar el riesgo y medir el riesgo subyacente'.

Almunia acudió a Madrid para clausurar la presentación del observatorio sobre la reforma de los mercados financieros europeos, un estudio realizado por la Fundación de Estudios Financieros, centrado las repercusiones de la directiva Mifid, que busca de forma simultánea reforzar la protección del inversor y avanzar hacia un mercado financiero integrado, transparente y competitivo. La directiva entrará en vigor el 1 de noviembre.

Almunia admitió que la transposición de la normativa es 'complicada', pero recalcó que la Comisión 'no avalará la pasividad en el incumplimiento del calendario'. La directiva supone el corolario al Plan de Acción Financiera de la UE. España va con retraso en la adaptación legislativa. El Gobierno aprobó el mes pasado el proyecto de ley, que ahora deberá ser ratificado por las Cámaras, algo que debería hacer sucedido en enero pasado como fecha límite.

El costoso retraso en la adaptación de la Mifid

El observatorio dirigido por la Fundación de Estudios Financieros (FEF) ha concluido que las entidades españolas están preparadas para la transformación que supone la directiva Mifid (Markets in Financial Instruments Directive), pero advierten de las implicaciones negativas que acarrea el retraso en la transposición.

¦bull; Competitividad. 'Se está produciendo un estimable retraso que supone que las entidades no contarán con el plazo de adaptación previsto', que era de nueve meses. 'Ello, sin duda, mermará la competitividad de la industria', anticipa la FEF. 'En algunos casos, este retraso producirá inseguridad jurídica, derivada de una adaptación sin contar con la normativa interna de transposición'.

¦bull; Incentivos. La directiva comunitaria restringe y mucho los incentivos de las empresas que prestan servicios de inversión por parte de terceros. 'Sin embargo, la forma en que se ha abordado esta cuestión en la Mifid es confusa, excesiva y presenta algunas carencias importantes que implican una significativa desproporción entre la regulación y su finalidad', valora la fundación.

¦bull; El terreno de juego. La fundación aconseja vigilancia estricta del cumplimiento del artículo 4 de la directiva de segundo nivel, que establece exigencias precisas sobre la igualdad de oportunidades en los mercados y la supresión de ventajas y privilegios. La Mifid, al ser una directiva sujeta a la capacidad de interpretación de los Estados, es susceptible de sufrir riesgos de distorsión de las reglas de juego.

¦bull; Ámbito operativo. La Mifid pretende evitar el fracaso de la directiva de Servicios de Inversión, de 1993. Los pilares sobre los que se asienta son tres: armonización de las normas de conducta exigibles; regulación de un modelo bursátil con validez en todo el territorio comunitario y un nuevo reparto de competencias entre reguladores que evite una doble supervisión de las operaciones.