Lunes de los fondos

Temor en el sector bancario

Las entidades financieras están penalizadas en Bolsa por el temor a una crisis inmobiliaria

El sector bancario y financiero en general se presentaba como uno de los favoritos de gestores y analistas para 2007. Su comportamiento en Bolsa se presumía halagüeño, debido a la conjunción de una serie de factores que deberían de favorecer la marcha de estas compañías.

Por un lado, el entorno de tipos al alza pero con un ritmo progresivo y pausado, en particular en Europa, se ha venido considerando un factor que favorece los márgenes y el negocio bancario en general. Quizás hay que puntualizar que esta asunción ampliamente aceptada es como mínimo discutible, ya que ello puede ir acompañado de otros factores como intensificación de la competencia o aumento de la morosidad.

Por otro lado, el sector bancario en particular no ha sido ajeno a la fiebre de compras y actividad corporativa en general del último par de años. De hecho, ha sido un sector donde se han producido numerosas operaciones y donde la proliferación de rumores en el último par de años, de especial incidencia en un buen número de bancos españoles medianos y pequeños, ha empujado los precios de bastantes acciones. La actividad se esperaba que continuara a buen ritmo, favoreciendo la revalorización de numerosos valores.

Finalmente, la continuación de la fortaleza de la actividad económica, los buenos resultados de las empresas en general y las valoraciones bursátiles del sector, todavía atractivas según muchos analistas, se aliaban para que bancos y otras empresas financieras se volvieran a situar como una de las apuestas favoritas para el año 2007.

Los gestores de fondos de inversión españoles claramente eran de la misma opinión, como así pone de manifiesto la encuesta que Lipper y Reuters realiza entre las principales gestoras españolas con carácter mensual. La de diciembre mostraba como bancos y finanzas era el sector donde más gestores estaban sobreponderados, junto con el de telecomunicaciones. Además era, junto con el de seguros, el grupo donde más gestores pensaban incrementar aún más su exposición en los siguientes tres meses.

Sin embargo, nos encontramos que pasado ya el ecuador del año, el sector bancario ha sido uno de los que peor se ha comportado. Ello ha supuesto una gran decepción para un buen número de inversores que tras el excelente año 2006 esperaban en el presente año una repetición de aquél.

Los fondos de inversión son una excelente manera de ganar exposición de manera diversificada al comportamiento de un sector bursátil determinado. Así, en España actualmente la oferta de fondos que invierten en el sector financiero es amplia. Lipper concretamente contabiliza 32 fondos (clase primaria), pertenecientes a la categoría Sector Banca & Finanzas, y su rentabilidad media en lo transcurrido del presente año es un excelente reflejo del pobre comportamiento del sector. El retorno medio en euros de estos fondos desde el comienzo del año hasta el pasado 11 de julio se situaba de hecho en una ligerísima pérdida del 0,06%. Se coloca así como una de las poquísimas clases de fondos de Bolsa sin plusvalías este año, junto con los inmobiliarios y los de renta variable japonesa.

Parece que la única explicación plausible de este inesperado comportamiento es el de las turbulencias que esta atravesando el sector inmobiliario y sus posibles efectos en las cuentas de resultados de los bancos, como grandes financiadores que son de este sector. Ello es particularmente cierto en el caso español, donde por ejemplo los dos grandes bancos del país, Santander y BBVA, presentaron unos extraordinarios resultados en el primer trimestre, pero su comportamiento en Bolsa ha sido decepcionante. La preocupación de que la fiesta del sector inmobiliario español haya llegado a su fin y que algunas de las altamente endeudadas compañías puedan pasar por dificultades, han pesado más en el ánimo del inversor.

Curiosamente, esta dicotomía entre crecimiento de los beneficios empresariales y precios bursátiles ha mejorado algunos ratios ampliamente usados para valorar compañías en Bolsa, como es el caso del PER, hasta llevarlo a guarismos, que tomados independientemente de otras consideraciones, son claramente ajustados.

Algunos ven la situación actual precisamente como una oportunidad para entrar en este tipo de fondos, ya que no esperan una crisis inmobiliaria en toda regla que termine afectando el buen tono económico que seguimos disfrutando.

El análisis: sectores que se cruzan

¦bull; Los problemas en el sector inmobiliario deben tener influencia en alguna medida en el sector bancario.

¦bull; El gráfico central pone de manifiesto alguna relación entre los índices de fondos de renta variable de ambos sectores.

¦bull; Otros sectores que la lógica indica que pudieran verse afectados son los de bienes de consumo y servicios cíclicos.

¦bull; Sin embargo, los buenos datos de crecimiento del consumo y otros indicadores macro parecen haber tenido un mayor peso y los fondos de este sector se han beneficiado.