Volatilidad en los mercados

Máximo histórico del euro

Máximo histórico del euro. La moneda culminó ayer la escalada emprendida en junio y llegó a cruzarse a 1,374 dólares. Detrás de esta subida están tanto factores técnicos como la inquietud que ha cundido en EE UU ante la revisión de beneficios empresariales y la crisis inmobiliaria.

Máximo histórico del euro
Máximo histórico del euro

La rotura de los niveles técnicos de resistencia de 1,368 dólares por euro precipitó ayer la escalada de la divisa comunitaria, que llegó a cruzarse a 1,374 dólares a media tarde. Se trata en realidad de una tendencia de debilidad del dólar. El billete verde llegó a cruzarse a 2,0275 unidades por libra, lo que supone el cambio más bajo contra la moneda británica desde comienzos de la década de los ochenta. De la misma manera, el yen se apreció casi un 1% frente y pasó a cotizar a 122,25 unidades por dólar, frente a los 123,9 a los que cotizaba hace un par de semanas.

Tras alcanzar el máximo histórico, el euro se moderó ligeramente y a última hora de la tarde cotizaba a 1,372 dólares. Los expertos establecen el próximo nivel de resistencia técnica en 1,386 dólares por unidad. En los últimos 12 meses, el euro acumula una revalorización del 9,5%. La moneda se ha beneficiado de la fortaleza de la actividad económica de la zona euro y de las perspectivas de tipos al alza. El BCE mantiene el precio del dinero en el 4%, pero los inversores dan por hecho que los tipos llegarán al 4,5% antes de que termine el año.

La incertidumbre que domina la situación económica de EE UU es también uno de los elementos esenciales de la reciente escalada del euro. El mercado espera desde hace tiempo una desaceleración de la actividad estadounidense, pero ésta no termina de concretarse. Con todo, hay signos para la alerta: Home Depot hizo ayer una advertencia sobre beneficios, la agencia Standard & Poor's confirmó que la crisis inmobiliaria es de mayor calado de lo que se pensaba y el presidente de la Reserva Federal, Benjamin Bernanke, admitió que las expectativas inflacionarias y económicas no están del todo claras.

'Lo que los inversores están haciendo es vender dólares para refugiarse en activos más seguros y eso lo que indica es volatilidad y la volatilidad, tarde o temprano, termina pasando factura a la Bolsa', avisa José Luis Martínez Campuzano, de Citigroup. Este analista señala, no obstante, que el euro ha agotado en buena medida su carrera contra el dólar y que el mayor potencial de depreciación de la divisa estadounidense está contra las divisas asiáticas.

La economía japonesa está en ascenso, pero los tipos de interés están en el 0,5%, frente al 5,25% de EE UU. Esto juega a favor de la moneda americana. China, por contra, mantiene tasas de expansión del 10% y es una aspiración de las grandes economías del mundo que Pekín acelere la apreciación de su divisa, el yuan, que se ha revalorizado un 8,4% en dos años.

Un elemento mucho más decisivo es el hecho de que China y Japón poseen más del 38% de las reservas en divisas y que sus bancos centrales están en pleno proceso de diversificación, ampliando el peso de monedas como el euro o la libra y reduciendo el del dólar.

A lo largo de sus algo más de ocho años y medio de vida, el euro se ha mantenido generalmente por encima del dólar. La moneda tocó fondo en octubre de 2000, al cotizar a 0,8272 dólares por unidad. Después la moneda emprendió una recuperación sostenida que se interrumpió en 2005 con una caída del 12,6%, que ha quedado muy atrás (ha subido un 15,8%).

La escalada tiene notables efectos positivos. 'Contribuye de forma muy importante a no importar inflación y amortigua la fuerte subida del petróleo', explica Jesús Muela, de GVC Valores. La familia del euro, que desde el 1 de enero incorpora a Eslovenia, se ampliará el año que viene con la inclusión de Malta y Chipre.

S&P alerta de la gravedad de la crisis 'subprime'

Los precios seguirán a la baja en el mercado residencial estadounidense, según constató ayer la agencia Standard & Poor's (S&P) en una nota de prensa. La compañía pronostica un descenso medio del 8% en el valor del mercado inmobiliario entre 2006 y 2008. 'Esperamos que las pérdidas continúen, a medida que los propietarios de las viviendas experimenten el impacto del incremento de las cuotas hipotecarias, como consecuencia de la subida de los tipos de interés', señala S&P en una explicación que bien podría valer para el mercado inmobiliario español.

La crisis inmobiliaria tendrá una incidencia especial en las llamadas hipotecas subprime, que son aquellas que tienen un elevado nivel de riesgo de impago. En consecuencia, S&P anunció ayer que ha puesto en revisión con sesgo negativo las calificaciones crediticias de 612 clases de bonos respaldados por préstamos hipotecarios. Los bonos afectados por la revisión tienen un valor que supera los 12.000 millones de dólares (8.760 millones de euros). Este volumen equivale a un 2,13% de los 565.300 millones de dólares en bonos respaldados por el mercado hipotecario que están bajo supervisión de S&P.

'En estos momentos no creemos que el mal desempeño de estos bonos vaya a disminuir', avisa la agencia. 'Las pérdidas, impulsadas por factores como la evidencia de estándares poco exigentes en la suscripción de hipotecas o en errores de representatividad de la situación del mercado inmobiliario, superan los precedentes históricos y nuestras previsiones iniciales', afirma S&P.

Muchos de estos bonos que están bajo revisión podrían caer al grado de calificación CCC, que implicaría que estos bonos hipotecarios pasarían a la categoría de bonos basura, sin garantías de solvencia.

El análisis de los expertos

Gestores y analistas coinciden en que un euro a tasas más moderadas sería más beneficioso para el mercado. La incertidumbre que planea sobre la economía de EE UU es más determinante sobre la evolución de la moneda que la propia pujanza de la eurozona.

José Luis Martínez. Citigroup. 'Lo que refleja este movimiento es incertidumbre sobre la economía estadounidense. Este es un momento delicado por el comienzo del verano, se reduce la actividad, se estrecha el mercado y todos los movimientos son más bruscos'.

Alicia jiménez. Self Trade. 'El mercado está muy técnico, lo que hace que el movimiento de las divisas sea aún más difícil de predecir. El rango en el que la moneda se moverá de aquí a final de año es bastante amplio y oscilará entre 1,34 y 1,4 dólares por euro'.

Jesús Muela. GVC Valores. 'Un euro así de caro no es bueno a largo plazo, no es lo más conveniente. Lo ideal sería una ligera apreciación del dólar. Un nivel que sería muy satisfactorio para todos es entre 1,25 y 1,3 dólares por euro'.

Felipe Cano. Ibercaja. 'Preferiría un cambio más moderado, pero sobre todo que no oscilara tan bruscamente como lo ha hecho estos días. Si los movimientos son moderados, las empresas pueden ir acomodándose. A corto plazo, todos los indicadores apuntan a una creciente fortaleza del euro'.