Buen gobierno

La ONU involucra a las escuelas de negocios en el desarrollo de la RSC

La Organización de Naciones Unidas ha realizado un llamamiento a las escuelas de negocios para que integren en sus programas de estudio los aspectos relacionados con la responsabilidad social corporativa. Se trata de transmitir a los futuros empresarios y directivos y a los actuales que amplíen su formación los principios de la RSC.

Las escuelas de negocios tienen, junto a las empresas, un papel destacado en el desarrollo de la responsabilidad social corporativa. Así lo aseguró el secretario general de la ONU, Ban-ki Moon, durante la cumbre celebrada en Ginebra el jueves y viernes pasado ante cientos de representantes del mundo empresarial y académico, la sociedad civil y los gobiernos.

'Se trata de un llamamiento global para que todas las escuelas asuman que un número creciente de empresas quieren ser cada vez más responsables', explicó el jefe de iniciativas académicas del Pacto Mundial, Manuel Escudero. Por su parte, Joaquín Garralda, secretario de Asepam (la Asociación del Pacto Mundial en España) y vicedecano del Instituto de Empresa, asegura a Cinco Días que la ONU se ha dado cuenta de que, además de las empresas y del mercado financiero, las escuelas de negocios son 'fundamentales para enseñar a los futuros líderes'. Con el fin de mejorar la formación de los futuros empresarios en asuntos sociales, derechos humanos, protección del medio ambiente y lucha contra la corrupción, la ONU ha dado a conocer seis principios, que han sido pactados con las organizaciones que engloban a las principales escuelas de negocios del mundo y con los que pretende crear el marco de referencia para las instituciones educativas de posgrado.

El primero de los puntos establece el objetivo de 'desarrollar las capacidades de los estudiantes para convertirse en generadores de desarrollo empresarial y social sostenible en una sociedad globalizada no excluyente'. Los otros principios abogan por incorporar a todas las actividades académicas los valores de la RSC y crear materiales de estudio que permitan el aprendizaje de experiencias para el liderazgo responsable. Además, se insta a las escuelas de negocios a que investiguen para lograr una mejor difusión y comprensión de la RSC y del impacto que sobre las corporaciones tienen la aplicación de valores sociales, medioambientales y económicos. Otro de los aspectos sobre los que incide la ONU es el de la importancia de colaborar con las empresas para divulgar sus experiencias. Por último, la ONU anima a las escuelas de negocios a facilitar el diálogo entre académicos, empresas, gobiernos, medios de comunicación, organizaciones de la sociedad civil y otros grupos interesados en la responsabilidad corporativa y la sostenibilidad.

El vicedecano del Instituto de Empresa explica que con estos principios el Pacto Mundial trata de lograr que el estudio de la RSC en las escuelas de negocios como una asignatura más de cualquiera de sus programas 'consiga introducir la RSC en la gestión interna de las empresas'.

La ONU señala en el documento en el que da a conocer sus seis puntos que 'la globalización no sólo necesita empresas que contribuyan decididamente a crear mercados más sostenibles. También se necesita una nueva generación de empresarios y directivos' capaces de afrontar y aplicar la RSC.

Las empresas aprovechan para redefinir su papel en la sociedad

Durante dos días los líderes de las principales empresas del mundo se han reunido en Ginebra en una nueva cumbre mundial para suscribir como broche de salida la Declaración de Ginebra.

Son 21 puntos a través de los que se define el papel de las empresas en un mundo globalizado y 'en el que las prácticas de RSC pueden contribuir a la inclusión social y económica, ayudando a los avances en la cooperación internacional, la paz, el desarrollo y la protección de los derechos humanos, que son los principales objetivos de las Naciones Unidas'.

Lanzado en 2000, el Pacto Mundial de las Naciones Unidas a instancias del anterior secretario general de la ONU, Kofi Annan, tiene el objetivo de conseguir un compromiso de sus firmantes por medio de la implantación de diez principios basados en temas de derechos humanos, laborales, medioambientales y de lucha contra la corrupción.

Los participantes reiteraron su compromiso con estos principios.