Cementeras

Portland ultima grandes compras en Europa y EE UU por más de 600 millones

Portland Valderrivas no frena su afán comprador a pesar de sus últimas operaciones. La filial cementera de FCC analiza varias compañías en Reino Unido, Europa del Este y EE UU. Está dispuesta a gastar más de 600 millones.

Ya somos líderes en España; ahora vamos a por la diversificación geográfica'. Es la guía que ha tomado Portland Valderrivas, en palabras de su presidente, José Ignacio Martínez-Ynzenga, tras comprar el año pasado la cementera catalana Uniland y la vasca Lemona por unos 1.500 millones. Estas operaciones le sirvieron para superar al número uno, la mexicana Cemex, y casi duplicar ventas en dos años en vez de los cuatro previstos en el plan estratégico (hasta 1.467 millones). Ahora, el escenario de desaceleración venidero ha decidido al grupo a reforzarse fuera.

De esta forma, la cementera quiere reducir el peso de España en ventas y beneficio, ahora en el 65%, hasta el 50% en los próximos años.

Al tiempo que reestructura su filial Giant Cement en EE UU (que absorbe a CDN USA, antes compartida con Lemona), la filial de FCC está 'en varios procesos de due diligence' de varias empresas (auditoría de cuentas) para seleccionar su siguiente o siguientes adquisiciones. En Tejas 'miramos una compañía con especial atención', si bien el grupo también rastrea Florida y California.

Países prioritarios para crecer son, asimismo, Polonia o Rumanía en el Europa del Este o incluso las repúblicas ex soviéticas como Rusia y su entorno. Mientras, en Reino Unido, la rival francesa Lafarge puso a la venta dos fábricas en Dublín y Gales y luego sorprendió a Portland retirándolas del mercado pero no se descarta otra aproximación, explicó Manuel Melgar, director general corporativo del grupo.

En Turquía el grupo ha negociado con otra cementera por la que también puede pujar el magnate egipcio Sawiris, que acaba de entrar en España.

El grupo tiene ahora una deuda de 1.470 millones (gran parte sin recurso a la matriz) y calcula que tiene músculo para invertir más de 600 millones, en una hipótesis conservadora. Si aparece una oportunidad que requiere acercarse o superar los 1.000 millones 'recurriríamos a otras fórmulas, además del endeudamiento financiero, como la ampliación de capital'. Aunque 'esta última no es prioritaria porque no queremos diluir a los accionistas', matizó Ynzenga, nieto del fundador de Valderrivas.

Para el próximo año, la previsión es facturar 1.800 millones, superar en Ebitda los 600 y lograr un beneficio bruto de 200 millones.

En España, quedan pocas oportunidades de compra. Quizá Cementos Molins o Tudela Veguín podrían interesar. También existe la vía de crecimiento con la compra de moliendas. Además, si los Molins vendieran el 50% en la joint-venture con Uniland en Argentina y Uruguay 'seríamos los primeros en analizarlo', dijo el presidente a la prensa antes de la junta celebrada ayer en Pamplona.

La junta aprobó un dividendo de 3,16 euros (el pay-out es del 50%), que reporta a FCC en torno a 52 millones.

Esther Koplowitz crea otra fundación

Esther Koplowitz, primer accionista del grupo FCC y vicepresidenta de la filial cementera, propuso a la cúpula de Portland Valderrivas crear una fundación para canalizar actividades de promoción social y cultural. Mes y medio han tardado los directivos de la compañía en poner en marcha una iniciativa, bautizada como Fundación Portland Valderrivas, similar a la fundación que tiene la propia Koplowitz para proyectos sociales. Nace con 300.000 euros de capital social. No es un gasto benéfico: presenta ventajas fiscales y computa a efectos de imagen en medio de una moda de responsabilidad corporativa a veces carente de contenido. En proyecto está la aportación para apoyar al Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona, Macba, apuntan fuentes del grupo.