Mercados

Almirall, el último fichaje para el incipiente sector biofarmacéutico

Con la OPV de Almirall se incorporará al mercado un modelo de farmacéutica próximo al de las gigantes europeas aunque de tamaño mediano y sin los problemas de patentes que penalizan a las grandes del sector en Europa, que arrastra una pérdida en su principal índice del 1,5% en el año.

Los inversores minoristas que acudan a la salida a Bolsa de Almirall no pagarán más de 15,5 euros por los títulos de la compañía farmacéutica. Este fue el precio máximo acordado ayer, que se sitúa en la parte más alta de la banda -comprendida entre los 12,5 y 15,5 euros por acción-, y es reflejo de la buena acogida que está teniendo esta OPV, la cuarta en lo que va de año después de Clínica Baviera, Realia y Solaria. De hecho, la demanda del tramo minorista ha superado en cuatro veces la oferta, según los datos comunicados ayer a la CNMV. 'Es una OPV con todos los alicientes para salir bien. Los múltiplos del rango de precios son razonables y el momento de negocio de Almirall es bueno', señala Pedro Real de Asúa, analista de Barclays Fondos.

Los expertos coinciden en que, con la llegada de Almirall a la Bolsa española, comienza a formarse un sector biofarmacéutico de modo incipiente. 'El mercado busca una historia nueva en este sector. Y con Almirall, Faes Farma, Grifols y Zeltia puede empezar a hablarse de un sector de farmacia y biotecnología en el mercado español', apunta Elena Fernández, analista de Ahorro Corporación. A estos valores habría que sumar Clínica Baviera y Corporación Dermoestética, que completarían así el grupo de compañías cotizadas relacionadas con la salud.

Almirall pondrá en el mercado el 30% de su capital y, con ello, una de las piezas que todavía faltaban en el puzle bursátil nacional. A diferencia de Faes Farma -la única farmacéutica que cotiza en la actualidad en España y en la que tiene un peso muy importante la actividad de distribución de medicamentos-, 'Almirall se aproxima al modelo de las farmacéuticas clásicas, con un área de investigación y desarrollo y la comercialización de fármacos propios', apunta José Luis Pérez, gestor del fondo Santander Salud, de Santander Asset Management. 'La salida de Almirall es un paso más para tener un sector farmacéutico en la Bolsa española, aunque aún estamos muy lejos de los mercados europeos', añade Pérez. Así, Grifols, especializada en la producción de hemoderivados, no puede clasificarse como farmacéutica y Zeltia todavía no ha conseguido comercializar nuevos fármacos en el mercado, con lo que todavía permanece en la categoría de las compañías biotecnológicas.

'La OPV de Almirall tiene los alicientes para salir bien', según Barclays

El discreto tamaño al que saldrá a cotizar Almirall no prevé contagiar a la Bolsa española de las pérdidas que sí está registrando el sector farmacéutico en Europa. En lo que va de año, el índice Dow Jones Europe Stoxx Health Care, donde cotizan las españolas Faes Farma y Grifols junto a gigantes como Sanofi-Aventis o Astrazeneca, es el índice sectorial que peor se ha comportado, con una pérdida del 1,5%. La brillante trayectoria de las compañías españolas -Grifols se revaloriza en Bolsa el 45,8% en el año y Faes Farma, el 46,5%- contrasta con el balance anual negativo de todas las grandes europeas: Astrazeneca (-4,4%), Sanofi-Aventis (-4,3%), Novartis (-3,5%). Estos gigantes del sector tienen además un peso significativo en sus índices domésticos. Así, el peso de GlaxoSmithkline en el Footsie de Londres es similar al de Endesa en el Ibex 35.

'El problema de las grandes farmacéuticas es que les vencen las patentes y no tienen nuevos productos con una fuerza de ventas capaz de mantener los niveles de crecimiento', explican desde Santander Asset Management. En este sentido, el mediano tamaño de Almirall se puede convertir en una ventaja. 'Guarda parecido con una gran farmacéutica pero tiene una estructura empresarial más ágil. Y las medianas están registrando crecimientos más fuertes que las grandes', afirma Pedro Real de Asúa, de Barclays Fondos, que recuerda que en muchas ocasiones los gigantes del sector comercializan los productos de farmacéuticas de menor tamaño, que 'son más innovadoras'. En cualquier caso, Almirall no es ajena al azote que suponen los medicamentos genéricos para el negocio farmacéutico, aunque a una escala mucho menor.

'El sector va a menos', asegura Elena Fernández, de Ahorro Corporación, a la vista del porcentaje que los laboratorios han de pagar al Sistema Nacional de Salud y que oscila entre el 1,5% y el 3% de su volumen de ventas. Este peaje, rechazado con vehemencia por el sector, convive además con la tendencia generalizada entre los gobiernos europeos de potenciar el uso de los medicamentos genéricos, de un coste muy inferior para las arcas públicas.

La dictadura de los proyectos en cartera

Almirall es la primera farmacéutica de capital español por volumen de ventas, con un total de 758 millones el pasado año. 'Tiene un buen historial en investigación y comercialización de fármacos propios y está bien diversificada', afirma Pedro Real de Asúa, de Barclays Fondos. Pero, al igual que sucede con el resto de farmacéuticas, sobre el futuro de Almirall también planea la incertidumbre del fracaso o el éxito que pueda cosechar el fármaco por el que está apostando con más fuerza. Almirall tiene en fase III, la más avanzada antes de obtener el permiso para la comercialización de un medicamento, el aclidinium bromide, un producto indicado para el tratamiento de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) o más conocida como la 'tos del fumador'.

En la actualidad, sólo la farmacéutica Pfizer comercializa un medicamento indicado para esta enfermedad, con lo que el éxito de las investigaciones de Almirall en esta materia supondría una abundante fuente de ingresos para el futuro. Fabricante de medicamentos como Almax o el antihistamínico Ebastel, 'Almirall tiene un negocio sólido y diversificado, pero su potencial está en el aclidinium bromide', añaden en Barclays.

El éxito en la tarea investigadora es un catalizador determinante para la cotización de las compañías farmacéuticas y biotecnológicas. Zeltia sabe bien de la dependencia que sus acciones se han creado con las noticias relacionadas con el Yondelis, un tratamiento contra el cáncer que centra las expectativas del mercado.

Faes Farma también guarda su particular bala en la recámara, que le ha servido para alimentar la cotización en los últimos meses. Ha firmado un principio de acuerdo para la comercialización del antihistamínico Bilastina en Europa y ya tiene acuerdos para su desarrollo en EE UU y Canadá.

'Stock picking'

Los expertos del sector farmacéutico advierten de la importancia de la selección de valores en un mercado en el que el éxito en la investigación de nuevos fármacos es de vital importancia, lo que explicaría la dispar evolución entre unas compañías y otras.