EDITORIAL

Paradoja fiscal española

La presión fiscal que soporta el conjunto de la economía española subió casi un punto en 2006, hasta el 36,5% del PIB. Es decir, con o sin reformas tributarias, el peso específico de los impuestos sobre la economía no ha dejado de crecer desde 2001. La paradoja es que, sin grandes cambios de figuras o de tipos impositivos, los ingresos fiscales crecen mucho más que el PIB nominal -10,6% frente al 7,8% en 2006, es decir: 2,8 puntos porcentuales-. El Gobierno espera que la presión se reduzca este año, con motivo de la reforma tributaria que ha entrado en vigor en enero y que afecta tanto al IRPF como al impuesto de sociedades. Sin embargo, la citada paradoja daría argumentos a los que consideran que el PIB está creciendo por encima de lo que recogen las estadísticas. Y esto daría más trascendencia al aviso de Pedro Solbes en el sentido de que un crecimiento permanente tan acelerado como el actual no es sano porque crea tensiones y desequilibrios.