Fragilidad

Easyjet comienza a notar un descenso en su nivel de ocupación

Ryanair fue la primera en reconocer hace unos días los primeros síntomas de fragilidad de la ocupación de sus aviones desde abril. La low cost irlandesa explicó que es debido a principalmente a la subida de tasas de aeropuerto en Reino Unido y a los conflictos generados en algunas terminales por la nuevas normas de seguridad.

La aerolínea británica de bajo coste Easyjet ha visto también, aunque de forma más leve, el inicio de esta caída. Si bien transportó a 3,3 millones de pasajeros el pasado mes de mayo, cifra que supone un incremento del 13,8% con respecto al mismo mes de 2006, la ocupación de sus vuelos se redujo 0,3 puntos porcentuales fijándose en el 83,6%.

La evolución de los doce últimos meses fue positiva, logrando cifras de pasajeros de 35,2 millones de pasajeros, un 11,1% más, e incrementando sus ingresos un 15,2%, hasta los 1.175,7 millones de euros. Sin embargo, sus previsiones para la segunda mitad del año, al igual que en Ryanair, son un poco pesimistas.

Para este verano Easyjet prevé conservar las tarifas muy asequibles para captar viajeros y conservar los ritmos de actividad. Sin embargo, en los últimos meses del año, Easyjet pronostica que se producirá una disminución de los ingresos de entre el 5% y el 10% por asiento, respecto al año anterior.

Al igual que Ryanair, la compañía británica seguirá apostando por los precios económicos y por las acciones promocionales para empujar la demanda. Según la compañía, 'en la segunda mitad del año veremos incrementada la reducción de los costes unitarios, sin contar el fuel, de más del 5% respecto al año pasado'.

'Esta disminución prevista de los costes reflejará mejoras en las compras de aviones, en la gestión de los costes de gestión de servicios aeroportuarios y en general, de todos los gastos', aseguró la aerolínea en un comunicado. A diferencia de Ryanair, Easyjet ve todavía bastante recorrido en el resultado del grupo. La irlandés estima crecer un 5% en la segunda mitad del ejercicio, mientras que la británica prevé un avance del beneficio bruto del 40% y el 50% respecto al año anterior.