Ganancias

La Bolsa china ignora la advertencia de Greenspan y cede sólo el 0,5%

El índice CSI 300 cotiza a un PER de 45 veces, el doble que el Nikkei japonés. La rentabilidad real negativa de los depósitos y una divisa barata alimentan el interés de los chinos por la Bolsa.

La Bolsa china hace oídos sordos a los cantos de sirena que advierten del peligro de un contundente pinchazo, a la vista del alza del 92% que acumula en lo que va de año. Las palabras pronunciadas el miércoles en Madrid por Alan Greenspan, ex presidente de la Reserva Federal e indiscutible gurú en activo para los inversores de todo el mundo, no han hecho mella en el mercado de valores chino. En la sesión de ayer, el índice CSI 300 cedió sólo el 0,5% y pasó por alto el aviso de Greenspan de que su imparable alza es insostenible y puede desembocar en una 'dramática corrección'.

China vive en un clima de desenfreno bursátil que no consiguen frenar las llamadas a la calma que llegan desde el exterior. El número de cuentas de valores superó este año la cifra increíble de 99 millones, con 300.000 nuevas cuentas al día. El índice CSI 300, el más representativo del mercado de renta variable china, cotiza a un PER de 45 veces, el triple que el índice Morgan Stanley Capital International de mercados emergentes. La Bolsa china también marca distancias con las bolsas asiáticas vecinas y el índice Nikkei de la Bolsa de Tokio cotiza a un PER de 23 veces, mientras que este mismo ratio se reduce en el índice Hang Seng de Hong Kong a 16 veces.

Los máximos históricos del CSI 300 aún están calientes, con la cota de 3.938,95 puntos que marcó este mismo miércoles. Así, los expertos coinciden en el peligroso avance de la Bolsa china, aunque sin olvidar los matices de esta revalorización. La firma estadounidense Goldman Sachs recuerda que el aumento de los beneficios empresariales también ha sido notable, del 82% interanual en el primer trimestre, y añade que este impulso está además respaldado por la mejora en los valores fundamentales.

En opinión de Goldman Sachs, la revalorización de la Bolsa china ha de verse también con las perspectiva de que ha tenido un peor comportamiento que el resto de mercados emergentes durante un largo periodo de tiempo. La rentabilidad alcanzada desde 2003 por las acciones clase A- disponibles sólo para inversores domésticos- ha sido casi la mitad de la registrada por los mercados de Rusia e India y casi un tercio de las ganancias obtenidas en Brasil. A esto se suman una rentabilidad real negativa para los depósitos y una divisa devaluada, condiciones macroeconómicas que sin duda alimentan el apetito de los ahorradores de a pie por la Bolsa.

Goldman quita hierro además a la capacidad de contagio de la Bolsa china sobre el resto de mercados internacionales, pese al susto sufrido a finales de febrero, cuando este mercado perdió el 9% en un solo día.