Estados Unidos

Los demócratas ceden y permiten a Bush seguir financiando la guerra

Después de meses de tira y afloja en Washington a cuenta de la financiación de la guerra de Irak, los demócratas cedieron. En la tarde de ayer estaba previsto que la Cámara de Representantes aprobara la concesión de 120.000 millones de dólares para atender las necesidades militares del conflicto hasta septiembre sin condicionar este dinero a un plazo para la retirada de las tropas. Es algo que ya se intentó desde las filas demócratas hace semanas para encontrarse con el veto del presidente.

Los demócratas han dado su brazo a torcer porque no tienen mayoría suficiente para anular el veto presidencial y no quieren dar la imagen de que abandonan a los militares.

En esta ley, que George Bush dijo ayer que aprobará, solo se marca una serie de objetivos para el Gobierno de Bagdad que de no cumplirse podrían suponer el fin de las ayudas para la reconstrucción, pero que la Casa Blanca puede anular sobre la marcha. El propio Bush, que prevé meses de dura lucha y bajas entre los militares, dijo que estos objetivos eran muy difíciles de cumplir.

Además del voto de los Representantes, se esperaba que el Senado también aprobara el texto de la dotación extraordinaria por la noche.

La cesión demócrata es toda una crisis para un partido que ganó las últimas elecciones desde una popular plataforma antiguerra. De hecho, para mostrar su descontento con esta legislación muchos de ellos van a abstenerse en la votación. Solo uno de los candidatos a las presidenciales, Joe Biden, ha dicho que votará afirmativamente. El resto de los candidatos ha aclarado que no votarán o, en el caso de Hillary Clinton y Barack Obama, no lo habían decidido aún. Ante este panorama de abstención, todos los republicanos tenían que votar en positivo.

La campaña menos popular

Los grupos ciudadanos de presión que apoyaron a los demócratas en noviembre no quieren tirar la toalla ante la derrota que el veto ha supuesto para sus posiciones y han mostrado su enfado ante la aprobación de la financiación.

Las encuestas les dan parcialmente la razón. Seis de cada diez ciudadanos dicen que EE UU debería haberse mantenido al margen de Irak, según una encuesta de The New York Times y CBS. Tres de cada cuatro dicen que las cosas en ese país van mal pero la mayoría cree que hay que financiar la guerra si el gobierno iraquí cumple objetivos.