Telefonía móvil

Orange une su red a la lucha contra incendios

Lanza en España un servicio de detección de fuegos forestales sobre su infraestructura GSM/GPRS. Si tiene éxito, será exportado.

Las redes de telefonía móvil se han puesto al servicio de la extinción de incendios. Al menos, la de Orange España. La operadora ha iniciado una nueva línea de negocio con el lanzamiento de un servicio de detección de fuegos forestales, que se apoya en su infraestructura GSM/GPRS, y que califican de pionero en el mundo. La compañía aprovechará la celebración la IV Conferencia Internacional sobre Incendios Forestales, que tendrá lugar desde el próximo domingo y hasta el 17 de mayo en Sevilla, para mostrar su oferta.

'Aprovecharemos el evento para explicar las ventajas en costes y eficiencia de nuestro servicio a las autoridades españolas e internacionales en esta materia', señala Ángel Aranda, director de Innovación de la operadora. El directivo cuenta que el servicio aún está en fase precomercial, aunque esperan cerrar los primeros contratos para este mismo verano.

Orange irá al congreso con datos en la mano sobre la eficacia de su sistema. Y es que lo han probado ya desde hace tiempo en el Monte del Pardo, en Madrid, y pronto efectuarán ensayos en el Parque Natural de Doñana, tras firmar un convenio con el Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). 'Ambos despliegues nos permitirán demostrar cómo es una excelente solución complementaria a otras fórmulas utilizadas ya en el mercado, como los satélites para tomar fotografías y las torres de vigilancia con personas. Nuestro servicio no impide la obtención de datos por condiciones meteorológicas adversas y sus costes son muy inferiores en comparación con soluciones que precisan de equipos aeronáuticos (aviones o helicópteros), ópticos o recursos laborales'.

Las regiones destinan el 33% de sus presupuestos contra fuegos a prevención

El sistema de Orange consiste básicamente en desplegar sensores en la zona a vigilar, que se ocupan de medir la radiación infrarroja, ultravioleta y la temperatura. æpermil;stos se comunican entre sí a través de redes inalámbricas Wifi y envían la información a un sensor central que recoge toda la información de una zona y la envía a través de la red GPRS a una plataforma central de la operadora. A esta se accede vía web y, a través de distintos análisis, detectar cuándo hay alguna anomalía. 'Existen distintas configuraciones de despliegue', puntualiza Aranda, quien asegura que si el servicio tiene éxito, los planes pasan por ofrecerlo en otros países donde opere Orange.

Nuevo mercado

Aranda explica el interés de Orange en este nuevo mercado. 'Nuestra ambición es ser un proveedor de servicios; queremos ir más allá de nuestro negocio puro de las comunicaciones móviles y fijas, y proveer servicios que utilicen nuestra red, pero que añadan valor'. Según el responsable de innovación de la operadora, la detección de incendios forestales es un sector donde hasta ahora no se han utilizado las redes móviles, 'así que hemos encontrado una oportunidad de negocio, aunque no nos atrevemos a cuantificarlo porque es algo nuevo'.

Aún así, la compañía reconoce haber hecho cálculos de su mercado potencial basándose en los presupuestos a tal efecto de las distintas Comunidades Autónomas, que son las que tienen la competencia de la defensa contra incendios forestales en España. Aunque el Ministerio de Medio Ambiente tiene encomendada la coordinación básica de las actividades de lucha contra incendios y el apoyo con medios de extinción a las administraciones autonómicas.

Según los datos que maneja Orange, el ministerio dispuso en 2005 de 59,4 millones de euros, de los cuales el 33% se destinó a prevención; el resto, fue dedicado a la extinción. Por otra parte, las tres comunidades autónomas con mayor número de siniestros invirtieron ese año 67.5 millones (diez Galicia, 7,5 Asturias y 50 millones Andalucía). Queda por ver qué parte logra ganar la operadora.

Un negocio respaldado por los datos

España, segunda en fuegos en la UE

El servicio de detección de incendios de Orange podría tener buena acogida si las autoridades implicadas en la materia lo consideran de valor. Y es que, con los datos en la mano, éstas tienen un duro frente que combatir. Durante 2006, en España se produjeron 54 grandes incendios forestales (mayor de 500 hectáreas), el máximo número de la década, y la superficie quemada en ese plazo ascendió a 148.826 ha. En 2005 se produjeron por este motivo 17 muertes, 102 heridos y pérdidas económicas directas de 126,6 millones de euros y totales de más de 505 millones. La Península Ibérica (primero Portugal y después España) se situó a la cabeza en números de incendios dentro de la UE.

Diecisiete estaciones móviles en El Pardo

Antes de enfrascarse en esta nueva inversión, Orange efectuó una investigación. Descubrieron que sólo en Australia había una experiencia en utilizar redes móviles para la detección de fuegos. 'Pero no era en el ámbito forestal sino para prevenir incendios alrededor de un oleoducto', dice Aranda. También Corea e India han desplegado una red inalámbrica en pruebas. En el Pardo, Orange lleva un mes probando el sistema. Allí ha instalado 13 estaciones de telefonía móvil, han desplegado sensores y están utilizando lámparas que generan radiación ultravioleta para provocar alertas. Según sus estudios, para un fuego de 10 metros haría falta instalar 16 sensores por kilómetro cuadrado.

Socios tecnológicos e integradores

Orange no está sola en esta aventura empresarial. Cuenta con socios tecnológicos, entre ellos las compañías Hamamatsu, que le aporta los sensores, y Sensoria, que hace lo propio con algunos módulos de comunicaciones. 'Nosotros ofrecemos la solución completa, que agrupa distintas piezas', comenta Aranda. El director de Innovación de la operadora asegura que están buscando cerrar acuerdos de servicio con terceras partes que les permita ofrecer una solución llave en mano de calidad. 'Tenemos algunos candidatos, pero esa parte de conectar nuestra solución a la infraestructura que ya tenga la comunidad autónoma dependerá también de la propia comunidad', dice.