Día del trabajo

Los sindicatos piden 'más inversión en tecnología y menos en ladrillos'

Los asistentes a la manifestación del Primero de Mayo en Madrid cada año son menos. A pesar de ello, los líderes de CC OO y UGT aprovecharon la concentración para dar una llamada de atención al Gobierno, al que demandaron una mejor estrategia de política industrial y pidieron que exija a las empresas inversiones más productivas en tecnología y formación.

En Madrid no llovió y salió hasta el sol, pero no fue suficiente para animar a los trabajadores a salir a la calle a las tradicionales manifestaciones del Primero de Mayo.

Aunque los sindicatos CC OO y UGT, convocantes de la principal manifestación de la capital, cifraron la asistencia en 30.000 personas, la Delegación del Gobierno calculó que no habría más de 3.000 asistentes. En cualquier caso, la de ayer de Madrid fue una de las manifestaciones más escasas que se recuerda en los últimos años.

Si bien, entre banderas republicanas, cada vez más presentes en esta manifestación, se cumplió el programa habitual, con los discursos tradicionales de los máximos líderes sindicales al final de la marcha. Tanto José María Fidalgo (CC OO) como Cándido Méndez, se mostraron muy autocomplacientes con los logros del diálogo social de esta legislatura: Ley de Igualdad, de Dependencia, Acuerdo para la Estabilidad en el Empleo, y Ley de Subcontratación en la Construcción etc.

Las centrales reclaman una auténtica 'política industrial'

Aunque Méndez fue el más crítico al precisar que todos estos cambios legales 'son fundamentales y básicos pero son insuficientes para propiciar el cambio del patrón de crecimiento de la economía española, que sería necesario'. Es más, el líder de UGT añadió -y aquí llegó uno de los tirones de orejas al Gobierno- que el Ejecutivo 'tiene la obligación moral' de tomar 'decisiones políticas' que fuercen a las empresas a orientar sus inversiones hacia sectores más productivos.

Así, Méndez explicó que dichas inversiones deberían realizarse, no tanto en sectores que tardan en dar beneficios dos años, como es el caso 'de la inversión en ladrillos', sino en otras áreas 'que tardan en madurar siete u ocho años, como las tecnologías y la formación del capital humano, pero que hacen a las empresas más productivas'.

En este sentido, Fidalgo indicó que si en los próximos años no se refuerza la inversión en formación de los más jóvenes 'la generación que viene no va a poder soportar el nivel de vida y bienestar' que tiene la actual generación de trabajadores.

El máximo responsable de CC OO también reclamó que los gobiernos 'deben dejarse de rebajas fiscales a los ricos, como se hace en Madrid, y encargarse de que el nuevo derecho de atención a la dependencia 'llegue a las miles de personas que lo necesitan'.

Asimismo, Méndez reprochó también al Gobierno y, en general, a las administraciones públicas, su falta de estrategia en las políticas industriales. 'No se puede hacer reindustrialización a salto de mata y en respuesta a los desmanes de las multinacionales, hace falta una estrategia a largo plazo', se quejó el responsable de UGT.

Dicho todo esto, ambos líderes reivindicaron el actual 'vigor del movimiento sindical' y Fidalgo descartó rotundamente que 'esté en crisis'. Si bien Méndez, puntualizó que, tras la firma de las nuevas leyes sociales, los representantes sindicales se tienen que encargar ahora 'de llevar estos cambios legales a los centros de trabajo y que los nuevos derechos pasen del Boletín Oficial del Estado (BOE) a la vida social y de las empresas'.

A diferencia de los líderes autonómicos Javier López (CC OO) y José Ricardo Martínez (UGT), cuyos discursos fueron eminentemente políticos por la cercanía de las elecciones autonómicas y locales, Fidalgo y Méndez hicieron apenas leves referencias a estos comicios.

Votar 'masivamente'

El secretario general de UGT pidió claramente a los ciudadanos que acudan 'masivamente a votar' el próximo 27 de mayo, ya que, según sugirió, la diferencia a favor de la izquierda radicará en la mayor participación ciudadana. Por su parte, el líder de CC OO se limitó a decir que los sindicalistas defenderán sus reivindicaciones 'en los acuerdos, en la calle y en las urnas'.

Por lo que se refiere al resto de España, las manifestaciones tuvieron el mismo tono pacífico que la de Madrid, y algunas, como la de Barcelona, se vieron deslucidas por la lluvia y el mal tiempo. En Bilbao, se escucharon otras reivindicaciones distintas, como la de exigir un salario mínimo de 1.000 euros; mientras que en Castilla y León las manifestaciones se tiñeron especialmente de luto por el derrumbe de un edificio en Palencia. En el resto del mundo, los trabajadores pidieron salud laboral y salarios dignos. En Cuba, la manifestación no contó finalmente con la reaparición de Fidel Castro; mientras que en Turquía se saldó con casi 1.000 detenidos.

Solidaridad con Delphi y con la Guardia Civil

'Hoy estamos todos en Cádiz'. Así comenzó su intervención el secretario general de CC OO, José María Fidalgo, su discurso en la manifestación de Madrid. Hablaba, naturalmente, en sentido figurado para mostrar su apoyo a los trabajadores de la planta gaditana de Delphi, pendiente del cierre. Lo mismo hizo el líder de UGT, Cándido Méndez, quien inició su intervención, 'a favor del futuro y de la justicia y en contra de la inmoralidad y de la injusticia; y, por lo tanto, a favor de los trabajadores de Delphi y de sus familias y en contra de una decisión inmoral de una gran multinacional'. Méndez, dio también un toque de atención a la Junta de Andalucía y al Gobierno Central, cuya ayuda, dijo, 'también es necesaria' para evitar el cierre.

La manifestación de Cádiz fue por ello, una de las mayores, al concentrar a unas 20.000 personas. Méndez y Fidalgo también se mostraron solidarios con la demanda de derechos de la Guardia Civil.