Elecciones en Francia

Un tercio del electorado francés no tiene aún claro a quién va a votar

Las primera vuelta de las presidenciales francesas que se celebran este domingo se encara con un tercio de electores que no se han decidido por ningún candidato. La última jornada de campaña el pasado viernes estuvo protagonizada por los ataques entre los tres principales candidatos: el derechista Sarkozy, la socialista Royal y el centrista Bayrou.

La inscripción de los franceses en las listas electorales ha batido récords -después del sabor amargo que dejó la llegada de la extrema derecha a la segunda vuelta en 2002-, y su indecisión también. Es la más elevada en una elección presidencial desde 1974. Ese 30% de votantes decidirán quién, entre Ségolène Royal o François Bayrou, se enfrentará al candidato conservador, Nicolas Sarkozy, en la segunda vuelta. De creer el cruce de sondeos publicados -los últimos permitidos de cara al domingo-, Sarkozy se impone con el 28,6% de votos, por delante de Royal, 23%, y muy pegado Bayrou, con el 19%. El candidato de extrema derecha, Jean-Marie Le Pen sigue ocupando la cuarta posición, con el 14% de las intenciones de voto.

La candidata socialista dedicó el viernes sus últimos cartuchos a este panel de indecisos, a los que llama al voto útil de la izquierda, y no perder aún más posibilidades de las que el ascenso de Bayrou ha amputado a Royal.

'Mi Francia'

Sarkozy, a quien la mayoría de sondeos da ganador desde el comienzo de la campaña, intentó corregir, como viene haciendo los últimos días, su manifiesto flirteo con los votantes de extrema derecha, apelando a que 'mi Francia no es una raza, una etnia, ni la de la exclusión. Mi Francia no es el odio del otro, sino al contrario, la fraternidad', en una emisora de radio. El candidato conservador recuperó el último día de campaña el tema de la identidad nacional y la inseguridad hacia los que ha girado una campaña sin verdaderos temas orientados al futuro.

Decisivo será también el voto de los tres millones de electores que van a las urnas por primera vez, y de los que los institutos de sondeo apenas conocen sus tendencias.