Incertidumbre

Dudas en las empresas sobre la regulación de los vales de comida

El recién aprobado reglamento del IRPF exige que las ayudas para comida de empleados exentas de tributación no se acumulen entre días. Hacienda señala que la norma pretende 'acabar con su uso fraudulento', pero las empresas mantienen dudas sobre su aplicación.

La norma, que sustituye a la de 1999, eleva de 7,81 a 9 los euros diarios exentos de tributación, e introduce la exigencia de no acumular vales o crédito entre días, práctica que sirve en ocasiones para pagar comidas fuera del horario laboral y, según Hacienda, para adquirir otros productos en cadenas de restauración, lo que 'encubre una forma de fraude'.

El Gobierno cree que los tiques facilitan más estas irregularidades que las tarjetas de restaurante que se han ido imponiendo desde 2002, al considerar que es más fácil controlar su uso porque dejan 'huella' y las empresas pueden saber cuándo y cómo gastan sus empleados el dinero que se les ingresa normalmente a principios de mes.

El problema surge a la hora de aplicar la exigencia de que no se acumulen las aportaciones de varios días. Las empresas usuarias de este servicio esperan que las proveedoras se ocupen de los posibles cambios de gestión (para verificar que cada trabajador consuma sólo en días laborables y por el tope máximo), pero las proveedoras tienen posturas dispares.

Los vales y tarjetas de comidas tienen como beneficiarios a cerca de 400.000 trabajadores de varias miles de empresas. Guillermo Pérez, socio de Buen Menú, sostiene que la reforma supondrá que las empresas usuarias tengan que controlar que el empleado reciba cada día el importe exacto asignado, y 'serán ellas las que deban determinar el sistema administrativo que les permita cumplir con los requisitos de la nueva legislación'.

Desde Menu Pass sostienen que la tecnología para cargar y descargar cada día las tarjetas está disponible y la ofrecerán a sus empresas usuarias, aunque dudan que éstas la soliciten y opten por continuar como hasta ahora.

En cualquier caso, las empresas que ofrecen este servicio están a la espera de que se les aclare cómo deben aplicar la norma y en qué les va a afectar. Salvador Espinosa, de Garrigues, considera que el reglamento aclara un funcionamiento que desde siempre ha pretendido evitar que se acumulen los cheques no gastados diariamente. Reconoce que estos días numerosas empresas clientes del bufete han llamado interesándose por los cambios. Y aclara que la norma tiene efecto desde el 1 de abril, por lo que no servirá para los tiques emitidos con anterioridad.

Las dudas en su aplicación han llevado a las empresas suministradoras de los tiques o tarjetas a realizar una consulta a Tributos. Sin embargo, desde Hacienda entienden que el Reglamento está claro y 'que no se pueden acumular de un día para otro'. Pero, insisten, que no quieren que la nueva norma complique la vida diaria de las empresas.

Javier Berruguete, analista fiscal de CEOE, opina que los eslabones más débiles a la hora de posibilitar un uso incorrecto son trabajadores y restaurantes: 'Las empresas suministradoras quieren evitar complicaciones que hagan peligrar su negocio, y las empresas usuarias no quieren problemas con Hacienda'.

Fuentes de la Asociación Española de Empresas de Vales de Comida reconocen que ellos sugirieron a Hacienda incluir la no acumulación para extremar el rigor en el uso. Querían evitar que Hacienda tomase medidas más duras que hicieran peligrar su negocio. En la Federación de Hostelería quitan importancia a la no acumulación, al considerar 'que ya estaba implícita'.

Dudas sobre la eficacia

Donde el viejo reglamento del IRPF señalaba que los vales-comida o las tarjetas eran 'intransmisibles', ahora añade 'y la cuantía no consumida en un día no podrá acumularse a otro día'. En opinión de Luis del Amo, director del Registro de Economistas Asesores Fiscales, 'queda claro lo que la norma quiere, pero lo que no está tan claro es cómo podrá controlar Hacienda que esta situación se cumpla'. En su opinión, la mayor restricción del nuevo reglamento en este ámbito podría quedar sin eficacia por la falta de control sobre el gasto diario que realice el trabajador, informa Violeta Mazo. No obstante, la nueva norma, al igual que también la antigua, obligaba a llevar y conservar una relación de los vales-comida entregados a cada uno de sus empleados, numerados, expedidos en forma nominativa, con su importe nominal y la empresa emisora.