'Telecos'

Bruselas impulsará la creación de operadoras de dimensión europea

La CE anunció ayer que reformará la legislación del sector de las telecomunicaciones para facilitar la creación de grandes compañías europeas. Bruselas lamenta que dos tercios de la facturación de las operadoras proceda todavía de sus países de origen.

En un sector en el que la tecnología traspasa las fronteras nacionales, las autoridades reguladoras deben allanar el camino para alcanzar economías de escala paneuropeas', afirmó ayer la comisaria europea de Sociedad de la Información, Viviane Reding, durante la presentación del duodécimo informe sobre el proceso de liberalización del mercado de las telecomunicaciones.

El informe, que servirá de base a la reforma legislativa que Reding espera iniciar el próximo mes de julio, señala que sólo 'un tercio de los ingresos de las operadoras procede de un Estado miembro distinto al de su país de origen'.

La diversidad geográfica en la facturación resulta especialmente escasa en la telefonía fija, con la excepción de Telefónica, France Telecom y TeliaSonera, que obtienen fuera de sus respectivos mercados nacionales el 41% de los ingresos generados por ese servicio.

El departamento de Reding reconoce que la integración se encuentra más avanzada que en otros sectores. Pero Bruselas considera que todavía existe 'un margen significativo para fortalecer el mercado interior'. Y Reding, que se ha convertido en uno de los miembros más osados de la pusilánime Comisión de José Manuel Barroso, parece dispuesta a explotar ese margen.

Reding sopesa la posibilidad de proponer en julio la separación funcional de las operadoras dominantes, para obligarlas a gestionar la red con una unidad independiente de la comercialización de sus servicios.

La CE cree que de esta manera se facilitará el acceso de nuevos competidores, en igualdad de condiciones, a una red que normalmente dominan los antiguos monopolios. Y la limitación del poder nacional de las principales operadoras podría abocar a la integración supranacional.

La iniciativa recibió ayer mismo el apoyo de EICTA, una asociación de empresas informáticas y de telecomunicaciones en la que militan, entre otras, Nokia, Nortel, Motorola o Microsoft.

Pero Reding no tendrá tan fácil ganarse el necesario respaldo de las capitales. Berlín y París, por ejemplo, parecen candidatas a resistirse a dividir unas empresas como Deutsche Telekom o France Telecom en las que todavía existe una importante participación pública.

La CE puede optar por la alternativa de imponer la segregación caso por caso, como respuesta al abuso dominante de alguna compañía. Pero esa vía requiere una larga investigación por parte del departamento comunitario de Competencia.

Más inversión

Reding, en cualquier caso, se muestra convencida de que es imprescindible inyectar más competencia para aumentar el crecimiento del sector, cuya inversión sólo creció un 5% el año pasado, hasta alcanzar los 47.000 millones de euros. 'Una cifra insuficiente en estos momentos', sentenció Reding.

El informe de la CE recuerda también que, aunque el resultado financiero de las operadoras fue mejor en 2006 que en 2005 'sigue habiendo incertidumbre sobre el futuro de su modelo de negocio'. Como elemento especialmente preocupante, el informe señala que el 60% de los ingresos (en términos de Ebitda) de las operadoras dominantes en Europa todavía procede de servicios tradiciones como la voz.

La banda ancha avanza en España

España superó el año pasado las seis millones de líneas de banda ancha, según el informe sobre el sector de las telecomunicaciones publicado ayer por la Comisión Europea. El índice de penetración se situó en el 13,88%, casi tres puntos más que el ejercicio anterior y muy próximo ya a la media de la UE (15,69%). Fuentes del sector calculan que en febrero se igualó ya esa media, aunque todavía no hay disponibles datos oficiales.

El informe valora también el incremento en el número de líneas de Telefónica abiertas a la competencia y la ingente cantidad de clientes que cambia de operadora de móvil manteniendo su número de teléfono.

Sobre el regulador, Bruselas se rinde ante la evidencia de que la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones realizó en apenas un año el análisis de todos los mercados relevantes. En el informe anterior, la CE había expresado su preocupación porque el traslado de la CMT a Barcelona provocase un retraso en ese análisis.