Endurecimiento de la política monetaria

Trichet anticipa nuevas subidas de tipos por la fortaleza de la economía

Trichet anticipa nuevas subidas de tipos por la fortaleza de la economía
Trichet anticipa nuevas subidas de tipos por la fortaleza de la economía

El dinero es, desde ayer, un poco más caro en los 13 países que comparten el euro como moneda. El Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo decidió ayer elevar un cuarto de punto los tipos de interés de referencia, para situarlos en el 3,75%, una tasa no vista en los últimos cinco años. Su presidente, Jean-Claude Trichet, dejó ayer claro que habrá al menos otra subida, pero en su declaración posterior a la reunión del Consejo dio algunas pistas sobre el horizonte futuro, que podría poner fin más pronto que tarde a casi año y medio de escalada alcista.

El economista jefe para la zona euro del Royal Bank of Scottland, Jacques Cailloux, cree que el término clave del discurso de Trichet es el adverbio con el que matizó la calificación de la política monetaria: 'está todavía en el lado acomodaticio', frente al habitual en los últimos meses 'es acomodaticia'. Puede parecer una diferencia menor, pero lo cierto es que el presidente del BCE ha acostumbrado a los analistas a unas señales veladas que, hasta hoy, han sido generalizadamente bien interpretadas por analistas y mercados. En la misma línea, Trichet afirmó que los tipos de interés son 'moderados', y no 'bajos', su adjetivo favorito en los últimos tiempos. 'Esto indica que, a su juicio, estamos cerca del nivel neutral que no ayuda ni perjudica el crecimiento económico', explica Cailloux; 'como no hay indicios de que quiera ir a una política restrictiva, podemos interpretar que el fin de las subidas está cercano'.

Eso sí: la de ayer no será la última subida, porque Trichet se encargó de recordar que el BCE vigila 'de forma cercana' los riesgos al alza que aún amenazan los precios (en concreto, nuevas subidas del petróleo y demandas salariales al compás de la bonanza económica). Cailloux interpreta que, salvo sorpresas al alza o a la baja en la actividad, la última subida en una buena temporada se producirá en junio.

El presidente del BCE tildó el precio del dinero como 'moderado', en lugar de 'bajo'

Los próximos movimientos de Trichet estarán condicionados, en todo caso, por la evolución del crecimiento. El BCE revisó ayer al alza sus previsiones de incremento del PIB para la zona euro: 2,5% de media para este año y 2,4% para el próximo, frente a los 2,2% y 2,3%, respectivamente, pronosticados en diciembre. El director de la política monetaria de la eurozona afirmó que esa revisión se debe, por una parte, a los relativamente bajos precios del petróleo, y, por la otra, a la 'fortaleza' demostrada por el crecimiento de los 13 en el último trimestre de 2006 (3,3%, en términos interanuales).

Sergio Fernández, director de American Express Fondos, considera igualmente que los tipos cerrarán el año en el 4% o, a lo sumo, en el 4,25%, 'salvo sorpresas positivas en el crecimiento alemán. Todo dependerá de la actividad, y su posible retroalimentación hacia los precios'. Cailloux se inclina por el 4%. Para ir más allá, apunta, 'la zona euro tendría que crecer este año entre un 2,5% y un 3%. No es imposible, pero no parece probable'.

Al margen de la demanda interna, existe un otro condicionante para el crecimiento europeo: el comportamiento de Estados Unidos. En los últimos días se ha producido una polémica entre el presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, y su antecesor, Alan Greenspan, en referencia a la evolución del PIB. Frente a la opinión del primero, Greenspan ha afirmado que la debilidad inmobiliaria eleva a un tercio la probabilidad de que la primera potencia entre en recesión este año. Un grupo de 75 analistas consultado por Bloomberg apoya la tesis oficial, previendo incluso una aceleración del crecimiento al final de año. Cailloux cree que hay exceso de inventarios en vivienda y automóviles, lo que llevará a un ajuste en ambos sectores, 'pero no parece que se vaya a propagar a los demás'. Si así fuese, Europa podría abandonar su optimista panorama económica.

Máximos en cinco años

La decidida ayer es la séptima subida de tipos de interés en la zona euro desde diciembre de 2005, momento en que el BCE puso fin a dos años y medio con el precio del dinero al nivel mínimo del 2%. Hay que remontarse al último trimestre de 2001 (en plena recesión económica mundial) para encontrar tipos más altos que los actualmente vigentes en la Unión Económica y Monetaria.

Aunque con menor intensidad y con cierto retraso, la evolución recuerda a la realizada por la Reserva Federal en Estados Unidos. La Fed respondió a la recesión de 2001 de forma tajante, y llevó en poco tiempo sus tipos de referencia desde el 4% hasta el 1%. Igual de tajante fue su maniobra opuesta, una vez que se confirmó la recuperación y la economía amenazaba con recalentarse, creciendo sistemáticamente por encima del 3%. Así, a mediados de 2004 inició una serie de subidas que suman ya cuatro puntos y veinticinco centésimas. Sergio Fernández interprete que la Fed 'ha podido incluso ir demasiado lejos'. Las tensiones en el mercado inmobiliario así parecen sugerirlo.

El Banco de Inglaterra, que también celebró ayer reunión de su consejo, mantuvo los tipos de interés en el Reino Unido en el 5,25%. Al igual que en la zona euro, la medida ya era anticipada por los mercados.