Inversión

Potenciar la supervisión y mejorar la colaboración entre países

El anteproyecto de ley implica una mejora de la supervisión en los mercados, dando mayor importancia a las sociedades rectoras de los mercados secundarios, que podrán suspender o excluir de negociación cualquier instrumento financiero -acciones, warrants, títulos de renta fija, derivados sobre productos financieros o no- cuando deje de cumplir las normas de dicho mercado, informando puntualmente a la CNMV. Además, supervisarán las operaciones para detectar a anomalías en las condiciones de negociación o de actuación.

El organismo que preside Manuel Conthe deberá 'cooperar con las autoridades competentes de los Estados miembros siempre que sea necesario'. Asimismo, cada uno de los estados miembros designarán una autoridad competente para colaborar con los supervisores. Igualmente, cuando la CNMV reciba una notificación de la autoridad competente de otro estado miembro deberá adoptar las medidas oportunas para corregir la situación.

Las entidades de servicios de inversión estarán bajo la tutela del organismo supervisor del país en el que tengan establecido su domicilio fiscal, si bien la norma contempla una excepción, relativa a las sucursales de empresas extranjeras, que también estarán controladas, en cuanto a su conducta, por el regulador del país en el que ofrecen sus servicios.

l La nueva norma abre la puerta a que llegue la competencia a los mercados. Además de los secundarios oficiales, como la Bolsa, las empresas de servicios de inversión pondrán poner en marcha otros en los que coticen todo tipo de instrumentos financieros.